Encontrados 331 resultados para: Cristo Crucificado
En seguida vendrá el fin, cuando Cristo entregue el Reino a Dios, el Padre, después de haber aniquilado todo Principado, Dominio y Poder. (I Corintios 15, 24)
Porque es necesario que Cristo reine hasta que ponga a todos los enemigos debajo de sus pies. (I Corintios 15, 25)
Cada día yo me enfrento con la muerte, y esto es tan cierto, hermanos, como que ustedes son mi orgullo en Cristo Jesús, nuestro Señor. (I Corintios 15, 31)
Yo los amo a todos ustedes en Cristo Jesús. (I Corintios 16, 24)
Porque así como participamos abundantemente de los sufrimientos de Cristo, también por medio de Cristo abunda nuestro consuelo. (II Corintios 1, 5)
Y es Dios el que nos reconforta en Cristo, a nosotros y a ustedes; el que nos ha ungido, (II Corintios 1, 21)
Pero ahora, yo también perdono al que ustedes perdonaron, y lo hago en la presencia de Cristo por amor de ustedes, (II Corintios 2, 10)
Demos gracias a Dios, que siempre nos hace triunfar en Cristo, y por intermedio nuestro propaga en todas partes la fragancia de su conocimiento. (II Corintios 2, 14)
Porque nosotros somos la fragancia de Cristo al servicio de Dios, tanto entre los que se salvan, como entre los que se pierden: (II Corintios 2, 15)
Pero nosotros no somos como muchos que trafican con la Palabra de Dios, sino que hablamos con sinceridad en nombre de Cristo, como enviados de Dios y en presencia del mismo Dios. (II Corintios 2, 17)
Evidentemente ustedes son una carta que Cristo escribió por intermedio nuestro, no con tinta, sino con el Espíritu del Dios viviente, no en tablas de piedra, sino de carne, es decir, en los corazones. (II Corintios 3, 3)
Es Cristo el que nos da esta seguridad delante de Dios, (II Corintios 3, 4)