Mosaico decorativo

Encontrados 944 resultados para: Ciudad

  • Los hombres de la ciudad hicieron una salida y atacaron a Joab. Así cayeron unos cuantos servidores de David, y también murió Urías, el hitita. (II Samuel 11, 17)

  • si él se enfurece y te dice: ‘¿Por qué se acercaron tanto a la ciudad para librar combate? ¿No sabían que arrojan proyectiles desde lo alto de la muralla? (II Samuel 11, 20)

  • El mensajero dijo a David: "Esa gente logró sacarnos ventaja. Hicieron una salida contra nosotros en campo raso, pero los hicimos retroceder hasta la entrada de la ciudad. (II Samuel 11, 23)

  • David respondió al mensajero: "Esto es lo que dirás a Joab: ‘No te preocupes por lo que ha sucedido. La espada devora hoy a este y mañana a aquel. Intensifica el ataque contra la ciudad, y destrúyela’. Así le devolverás el ánimo". (II Samuel 11, 25)

  • Entonces el Señor le envió al profeta Natán. Él se presentó a David y le dijo: "Había dos hombres en una misma ciudad, uno rico y el otro pobre. (II Samuel 12, 1)

  • Joab atacó a Rabá de los amonitas y tomó la ciudad real. (II Samuel 12, 26)

  • Luego envió mensajeros a David para decirle: "Acometí contra Rabá y conquisté también la ciudad de las Aguas. (II Samuel 12, 27)

  • Ahora reúne el resto del ejército y acampa contra la ciudad para tomarla, no sea que la tome yo y se llame con mi nombre". (II Samuel 12, 28)

  • Después David tomó la corona de la cabeza del dios Milcón y comprobó que pesaba un talento de oro. La corona tenía una piedra preciosa que fue colocada sobre la frente de David. Él se llevó también de la ciudad un enorme botín. (II Samuel 12, 30)

  • En cuanto a la población, la hizo salir de la ciudad, la obligó a trabajar con sierras, con picos de hierro y hachas, y la empleó en los hornos de ladrillos. Lo mismo hizo con todas las ciudades de los amonitas. Luego David y todo el ejército se volvieron a Jerusalén. (II Samuel 12, 31)

  • Se levantaba temprano, se paraba junto al camino de la Puerta, y a todo el que iba a presentar un pleito al rey, en demanda de justicia, Absalón lo llamaba y le preguntaba: "¿De qué ciudad eres tú?". Y cuando el hombre respondía: "Tu servidor es de tal tribu de Israel", (II Samuel 15, 2)

  • Además, Absalón hizo venir de Guiló, su ciudad, a Ajitófel, el guilonita, consejero de David, y este lo acompañó mientras ofrecía los sacrificios. La conjuración fue tomando fuerza, y los secuaces de Absalón eran cada vez más numerosos. (II Samuel 15, 12)


"Onde há mais sacrifício, há mais generosidade." São Padre Pio de Pietrelcina