Mosaico decorativo

Encontrados 1862 resultados para: Casa De Saúl

  • Si un hombre se casa con una mujer y se une a ella, pero después le toma aversión, (Deuteronomio 22, 13)

  • la sacarán a la puerta de la casa de su padre, y la gente de esa ciudad la matará a pedradas, por haber cometido una acción infame en Israel, prostituyéndose en la casa de su padre. Así harás desaparecer el mal de entre ustedes. (Deuteronomio 22, 21)

  • No llevarás a la Casa del Señor, tu Dios, la paga de una prostituta ni el salario de un perro, cualquiera sea el voto que hayas hecho: porque ambos son una abominación para el Señor, tu Dios. (Deuteronomio 23, 19)

  • Si un hombre se casa con una mujer, pero después le toma aversión porque descubre en ella algo que le desagrada, y por eso escribe un acta de divorcio, se la entregará y la despedirá de su casa. (Deuteronomio 24, 1)

  • Una vez que esté fuera de su casa, si la mujer se desposa con otro (Deuteronomio 24, 2)

  • Si un hombre acaba de casarse, no saldrá a combatir ni se le impondrá ninguna otra obligación. Quedará libre por un año para ocuparse de su casa y contentar a la mujer que tomó por esposa. (Deuteronomio 24, 5)

  • Si prestas algo a tu prójimo, no entres en su casa a retirar la prenda. (Deuteronomio 24, 10)

  • su cuñada se acercará a él en presencia de los ancianos, le quitará la sandalia del pie, lo escupirá en la cara y le dirá: "Así se debe obrar con el hombre que no edifica la casa de su hermano". (Deuteronomio 25, 9)

  • Y en adelante, se lo apodará en Israel: "Casa del descalzo". (Deuteronomio 25, 10)

  • No tendrás en tu casa dos medidas, una grande y otra pequeña. (Deuteronomio 25, 14)

  • Luego te regocijarás por todos los bienes que él te concede, a ti y a tu casa, y también se alegrarán el levita y el extranjero que viven contigo. (Deuteronomio 26, 11)

  • dirás en presencia del Señor, tu Dios: "Yo saqué de mi casa lo que debía ser consagrado, y se lo di al levita, al extranjero, al huérfano y a la viuda, conforme al mandamiento que tú me diste, sin quebrantar ni olvidar ninguno de tus preceptos. (Deuteronomio 26, 13)


"Mesmo a menor transgressão às leis de Deus será levada em conta." São Padre Pio de Pietrelcina