Mosaico decorativo

Encontrados 284 resultados para: Carne Impura

  • ¿Acaso voy a comer la carne de los toros o a beber la sangre de los cabritos? (Salmos 50, 13)

  • Señor, tú eres mi Dios, yo te busco ardientemente; mi alma tiene sed de ti, por ti suspira mi carne como tierra sedienta, reseca y sin agua. (Salmos 63, 2)

  • Aunque mi corazón y mi carne se consuman, Dios es mi herencia para siempre y la Roca de mi corazón. (Salmos 73, 26)

  • Es verdad que cuando golpeó la roca, brotó el agua y desbordaron los torrentes; pero ¿podrá también darnos pan y abastecer de carne a su pueblo?". (Salmos 78, 20)

  • hizo llover sobre ellos carne como polvo y pájaros como arena del mar: (Salmos 78, 27)

  • dieron los cadáveres de tus servidores como pasto a las aves del cielo, y la carne de tus amigos, a las fieras de la tierra. (Salmos 79, 2)

  • Mi alma se consume de deseos por los atrios del Señor; mi corazón y mi carne claman ansiosos por el Dios viviente. (Salmos 84, 3)

  • Mi carne se estremece de temor por ti, y respeto tus decisiones. (Salmos 119, 120)

  • Eleazar, uno de los principales maestros de la Ley, de edad muy avanzada y de noble aspecto, fue forzado a abrir la boca para comer carne de cerdo. (II Macabeos 6, 18)

  • después de haber escupido la carne, como deben hacerlo los que tienen el valor de rechazar lo que no está permitido comer, ni siquiera por amor a la vida. (II Macabeos 6, 20)

  • Los que presidían este banquete ritual contrario a la Ley, como lo conocían desde hacía mucho tiempo, lo llevaron aparte y le rogaron que hiciera traer carne preparada expresamente para él y que le estuviera permitido comer. Asimismo le dijeron que fingiera comer la carne del sacrificio, conforme a la orden del rey. (II Macabeos 6, 21)

  • También fueron detenidos siete hermanos, junto con su madre. El rey, flagelándolos con azotes y tendones de buey, trató de obligarlos a comer carne de cerdo, prohibida por la Ley. (II Macabeos 7, 1)


"Deve-se caminhar em nuvens cada vez que se termina uma confissão!" São Padre Pio de Pietrelcina