Mosaico decorativo

Encontrados 3860 resultados para: Bendiciones De Dios

  • ¡Aquí está Dios al frente de nosotros, aquí están los sacerdotes con las trompetas, listos para hacer resonar el grito de guerra contra ustedes! ¡Israelitas, no hagan la guerra contra el Señor, el Dios de sus padres, porque nada conseguirán!". (II Crónicas 13, 12)

  • Los hombres de Judá lanzaron el grito de guerra, y mientras ellos gritaban, Dios derrotó a Jeroboám y a todo Israel delante de Abías y de Judá. (II Crónicas 13, 15)

  • Los israelitas huyeron delante de Judá, pero Dios los entregó en sus manos: (II Crónicas 13, 16)

  • En esa ocasión, los israelitas quedaron humillados, mientras que los de Judá se fortalecieron por haberse apoyado en el Señor, el Dios de sus padres. (II Crónicas 13, 18)

  • Asá hizo lo que era bueno y recto a los ojos del Señor, su Dios. (II Crónicas 14, 1)

  • y exhortó a Judá a buscar al Señor, el Dios de sus padres, y a practicar la Ley y los mandamientos. (II Crónicas 14, 3)

  • Entonces Asá dijo a Judá: "Construyamos estas ciudades, rodeándolas de murallas, torres, puertas y cerrojos. Tenemos el país a nuestra disposición, porque hemos buscado al Señor, nuestro Dios, y por eso, él nos ha buscado a nosotros y nos ha dado tranquilidad por todas partes". Y ellos construyeron las ciudades con todo éxito. (II Crónicas 14, 6)

  • Entonces Asá invocó al Señor, su Dios, diciendo: "¡Tú solo, Señor, puedes ayudar al débil contra el fuerte! ¡Ayúdanos, Señor, Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos y en tu Nombre marchamos contra esta inmensa muchedumbre! ¡Señor, tú eres nuestro Dios! ¡Que ningún mortal prevalezca contra ti!". (II Crónicas 14, 10)

  • Azarías, hijo de Oded, sobre el que había descendido el espíritu de Dios, (II Crónicas 15, 1)

  • Durante mucho tiempo Israel estuvo sin verdadero Dios, sin sacerdote que lo instruyera y sin ley. (II Crónicas 15, 3)

  • Pero en su angustia, ellos se volvieron hacia el Señor, el Dios de Israel; lo buscaron, y el Señor se dejó encontrar por ellos. (II Crónicas 15, 4)

  • La gente y las ciudades se destruían unas contra otras, porque Dios las perturbaba con toda clase de calamidades. (II Crónicas 15, 6)


"Se precisamos ter paciência para suportar os defeitos dos outros, quanto mais ainda precisamos para tolerar nossos próprios defeitos!" São Padre Pio de Pietrelcina