Mosaico decorativo

Encontrados 482 resultados para: Batalla Por El Poder

  • Extiende tu mano desde lo alto, y líbrame de las aguas caudalosas; sálvame del poder de los extranjeros, (Salmos 144, 7)

  • sálvame del poder de los extranjeros, que dicen mentiras con la boca y tienen las manos llenas de traición. (Salmos 144, 11)

  • que anuncien la gloria de tu reino y proclamen tu poder. (Salmos 145, 11)

  • Cuando Antíoco se sintió seguro de su poder, proyectó apoderarse también de Egipto, para gobernar sobre ambos reinos. (I Macabeos 1, 16)

  • y al que se lo descubría con un libro de la Alianza en su poder, o al que observaba los preceptos de la Ley, se lo condenaba a muerte en virtud del decreto real. (I Macabeos 1, 57)

  • Matatías exclamó: "¡Ay de mí! ¿Para esto he nacido? ¿Para ver la ruina de mi pueblo y la destrucción de la Ciudad santa? ¿Para quedarme sentado en ella, mientras es entregada al poder del enemigo y el Santuario está en manos de extranjeros? (I Macabeos 2, 7)

  • salieron del campamento a presentar batalla. Los hombres de Judas hicieron sonar la trompeta (I Macabeos 4, 13)

  • Judas dijo al pueblo: "No tengan avidez por el botín, porque nos espera otra batalla. (I Macabeos 4, 17)

  • Ante tal espectáculo se llenaron de espanto, y como vieron en la llanura al ejército de Judas, dispuesto a librar batalla, (I Macabeos 4, 21)

  • dándoles esta orden: "Tomen el mando de estas tropas, pero no entren en batalla con los paganos hasta que nosotros volvamos". (I Macabeos 5, 19)

  • Le comunicaron que Lisias había ido al frente de un poderoso ejército, pero había tenido que retroceder ante los judíos, y que éstos habían acrecentado su poder, gracias a las armas y al cuantioso botín tomado a los ejércitos vencidos. (I Macabeos 6, 6)

  • Así pasó muchos días, sin poder librarse de su melancolía, hasta que sintió que se iba a morir. (I Macabeos 6, 9)


“Mesmo quando perdemos a consciência deste mundo, quando parecemos já mortos, Deus nos dá ainda uma chance de entender o que é realmente o pecado, antes de nos julgar. E se entendemos corretamente, como podemos não nos arrepender?” São Padre Pio de Pietrelcina