Encontrados 5513 resultados para: Öl
tú amas la justicia y odias la iniquidad. Por eso el Señor, tu Dios, prefiriéndote a tus iguales, te consagró con el óleo de la alegría: (Salmos 45, 8)
¡Escucha, hija mía, mira y presta atención! Olvida tu pueblo y tu casa paterna, (Salmos 45, 11)
aunque bramen y se agiten sus olas, y con su ímpetu sacudan las montañas. El Señor de los ejércitos está con nosotros, nuestro baluarte es el Dios de Jacob. Pausa (Salmos 46, 4)
Allí se apoderó de ellos el terror y dolores como los del parto, (Salmos 48, 7)
Salmo de Asaf. El Dios de los dioses, el Señor, habla para convocar a la tierra desde la salida del sol hasta el ocaso. (Salmos 50, 1)
No te acuso por tus sacrificios: ¡tus holocaustos están siempre en mi presencia! (Salmos 50, 8)
Entiendan bien esto, los que olvidan a Dios, no sea que yo los destruya sin remedio. (Salmos 50, 22)
Contra ti, contra ti solo pequé e hice lo que es malo a tus ojos. Por eso, será justa tu sentencia y tu juicio será irreprochable; (Salmos 51, 6)
yo enseñaré tu camino a los impíos y los pecadores volverán a ti. (Salmos 51, 15)
Los sacrificios no te satisfacen; si ofrezco un holocausto, no lo aceptas: (Salmos 51, 18)
Entonces aceptarás los sacrificios rituales -las oblaciones y los holocaustos- y se ofrecerán novillos en tu altar. (Salmos 51, 21)
Cuando el edomita Doeg vino a avisar a Saúl, diciéndole: "David ha entrado en casa de Ajimélec". (Salmos 52, 2)