Encontrados 1518 resultados para: Éste
El rey de Israel dijo a Josafaat: "¿No te había dicho que este no me vaticina nada bueno, sino sólo desgracias?". (II Crónicas 18, 17)
Ustedes dirán: Así habla el rey: Encierren a este hombre en la cárcel y ténganlo a pan y agua, hasta que yo regrese victorioso". (II Crónicas 18, 26)
El sacerdote Amarías tendrá autoridad sobre ustedes en todos los asuntos concernientes al Señor, y Zebadías, hijo de Ismael, príncipe de la casa de Judá, en todos los asuntos concernientes al rey. Los levitas les servirán de escribas. ¡Tengan ánimo y pónganse a trabajar! ¡Y que el Señor esté con los hombres de bien!". (II Crónicas 19, 11)
Al cuarto día se reunieron en el valle de la Bendición, donde bendijeron al Señor; por eso se dio a este lugar el nombre de valle de la Bendición hasta el día de hoy. (II Crónicas 20, 26)
Después de esto, Josafat, rey de Judá, se alió con Ocozías, rey de Israel, aunque este procedía mal. (II Crónicas 20, 35)
y este volvió a Izreel para hacerse curar de las heridas que le habían infligido en Ramot, en la batalla contra Jazael, rey de Arám. Ocozías, hijo de Jorám, rey de Judá, bajó a Izreel para visitar a Jorám, hijo de Ajab, que se encontraba enfermo. (II Crónicas 22, 6)
Iehoiadá selló una alianza entre el Señor, el rey y todo el pueblo, comprometiéndose este a ser el pueblo del Señor. (II Crónicas 23, 16)
Este lo hizo casar con dos mujeres, y él tuvo hijos e hijas. (II Crónicas 24, 3)
Después de la muerte de Iehoiadá, los jefes de Judá fueron a postrarse delante del rey, y este se dejó llevar por sus palabras. (II Crónicas 24, 17)
Entonces abandonaron la Casa del Señor, el Dios de sus padres, y rindieron culto a los postes sagrados y a los ídolos. Por este pecado, se desató la indignación del Señor contra Judá y Jerusalén. (II Crónicas 24, 18)
El espíritu de Dios revistió a Zacarías, hijo del sacerdote Iehoiadá, y este se presentó delante del pueblo y les dijo: "Así habla Dios: ¿Por qué quebrantan los mandamientos del Señor? Así no conseguirán nada. ¡Por haber abandonado al Señor, él los abandonará a ustedes!". (II Crónicas 24, 20)
Ozías tenía un ejército equipado para la guerra y pronto para salir en campaña, agrupados según el censo realizado por el escriba Ieiel y el secretario Maaseías. Este ejército estaba a las órdenes de Jananías, uno de los oficiales del rey. (II Crónicas 26, 11)