Encontrados 281 resultados para: ŅAcaso

  • Entonces or√≥ al Se√Īor, diciendo: "¬°Ah, Se√Īor! ¬ŅNo ocurri√≥ acaso lo que yo dec√≠a cuando a√ļn estaba en mi pa√≠s? Por eso trat√© de huir a Tarsis lo antes posible. Yo sab√≠a que t√ļ eres un Dios bondadoso y compasivo, lento para enojarte y de gran misericordia, y que te arrepientes del mal con que amenazas. (Jon√°s 4, 2)

  • Todo esto, por la rebeld√≠a de Jacob, por el pecado de la casa de Israel. ¬ŅCu√°l es la rebeld√≠a de Jacob? ¬ŅNo es acaso Samar√≠a? ¬ŅY cu√°l es el pecado de Jud√°? ¬ŅNo es acaso Jerusal√©n? (Miqueas 1, 5)

  • ¬ŅAcaso ha sido maldecida la casa de Jacob? ¬ŅSe ha agotado la paciencia del Se√Īor? ¬ŅEs esa su manera de obrar? ¬ŅNo habla con benevolencia al que camina con rectitud?". (Miqueas 2, 7)

  • Y ahora ¬Ņpor qu√© lanzas alaridos? ¬ŅAcaso no tienes un rey, o ha desaparecido tu consejero, para que te retuerzas como una parturienta? (Miqueas 4, 9)

  • ¬ŅAcaso vales m√°s que No Am√≥n, asentada entre las corrientes del Nilo, rodeada por las aguas, con un mar como baluarte y el agua como muralla? (Nah√ļn 3, 8)

  • ¬ŅEs este acaso el momento de que ustedes vivan en sus casas revestidas de madera, mientras esta Casa est√° en ruinas? (Ageo 1, 4)

  • Pero mis palabras y mis decretos, que yo hab√≠a ordenado a mis servidores los profetas, ¬Ņacaso no alcanzaron a sus padres? Por eso, ellos se convirtieron y dijeron: "El Se√Īor de los ej√©rcitos nos ha tratado seg√ļn nuestros caminos y nuestras acciones, como hab√≠a resuelto hacerlo". (Zacar√≠as 1, 6)

  • El √°ngel del Se√Īor dijo al Adversario: "¬°Que el Se√Īor te reprima, Adversario! ¬°S√≠, que te reprima el Se√Īor, el que eligi√≥ a Jerusal√©n! ¬ŅNo es este acaso un tiz√≥n salvado del fuego?". (Zacar√≠as 3, 2)

  • Y ahora, aplaquen el rostro de Dios, para que √©l tenga piedad de nosotros. Todo esto viene de las manos de ustedes, ¬Ņacaso √©l se les mostrar√° favorable?, dice el Se√Īor de los ej√©rcitos. (Malaqu√≠as 1, 9)

  • Por eso les digo: No se inquieten por su vida, pensando qu√© van a comer, ni por su cuerpo, pensando con qu√© se van a vestir. ¬ŅNo vale acaso m√°s la vida que la comida y el cuerpo m√°s que el vestido? (Mateo 6, 25)

  • Miren los p√°jaros del cielo: ellos no siembran ni cosechan, ni acumulan en graneros, y sin embargo, el Padre que est√° en el cielo los alimenta. ¬ŅNo valen ustedes acaso m√°s que ellos? (Mateo 6, 26)

  • Por sus frutos los reconocer√°n. ¬ŅAcaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos? (Mateo 7, 16)


‚ÄúO temor e a confian√ßa devem dar as m√£os e proceder como irm√£os. Se nos damos conta de que temos muito temor devemos recorrer √† confian√ßa. Se confiamos excessivamente devemos ter um pouco de temor‚ÄĚ. S√£o Padre Pio de Pietrelcina