Encontrados 208 resultados para: servidores

  • Y de inmediato Abrahán se quejó ante Abimelec de que algunos servidores de éste se habían apoderado por la fuerza de un pozo que le pertenecía. (Génesis 21, 25)

  • Yavé ha bendecido y enriquecido a mi amo. Le ha dado ganado, ovejas, plata y oro, servidores y sirvientas, camellos y burros. (Génesis 24, 35)

  • Los filisteos taparon todos los pozos que habían cavado los servidores de su padre, en tiempos de Abrahán, y los llenaron de tierra. (Génesis 26, 15)

  • Ese mismo día llegaron unos servidores de Isaac a comunicarle que habían abierto un pozo y que habían encontrado agua. (Génesis 26, 32)

  • Y el hombre se hizo muy rico, pues tenía grandes rebaños, muchos servidores y sirvientas, camellos y burros. (Génesis 30, 43)

  • Al tercer día era el cumpleaños de Faraón, y dio un banquete a todos sus servidores. Y cuando estuvo con ellos, se acordó del jefe de los que preparaban las bebidas y del jefe de los panaderos. (Génesis 40, 20)

  • La propuesta de José agradó a Faraón y a sus servidores, y dijo Faraón a sus oficiales: (Génesis 41, 37)

  • Somos todos hijos de un mismo padre y somos honrados. Tus servidores no son espías.» (Génesis 42, 11)

  • Contestó Judá: «¿Qué podemos decir a mi señor, y cómo podemos justificarnos? Dios ha descubierto alguna falta en tus servidores. En adelante seremos esclavos de mi señor, junto con aquél en cuyo poder se encontró la copa.» (Génesis 44, 16)

  • pero rompió a llorar tan fuerte que lo oyeron los egipcios y los servidores de Faraón. (Génesis 45, 2)

  • ustedes contestarán: «Tus servidores hemos sido pastores desde nuestra niñez hasta el día de hoy, como lo fueron también nuestros padres.» Así se podrán quedar ustedes en esta tierra de Gosén, ya que los egipcios aborrecen a todos los pastores de ovejas.» (Génesis 46, 34)

  • Este les preguntó: «¿A qué se dedican?» Ellos contestaron: «Nosotros, tus servidores, somos pastores de ovejas, como lo fueron nuestros padres. (Génesis 47, 3)


“Peçamos a São José o dom da perseverança até o final”. São Padre Pio de Pietrelcina