Encontrados 387 resultados para: Vino

  • y un tercio de medida de vino para la libación. Ese será un sacrificio de agradable olor para Yavé. (Números 15, 7)

  • y ofrecerás media medida de vino para la libación. Ese será un sacrificio por el fuego de agradable olor para Yavé. (Números 15, 10)

  • Te doy además las primicias que los Israelitas presentan a Yavé, lo mejor del aceite, del vino nuevo y del trigo. (Números 18, 12)

  • Esa parte que ustedes reservarán, les será contada como se cuenta el trigo en la era o el vino en la cuba. (Números 18, 27)

  • Les dirás además: Cuando ustedes aparten lo mejor, el resto del diezmo será para los Levitas como el trigo en la era o como el vino en la cuba. (Números 18, 30)

  • De mañana Balac vino a buscar a Balaam e hizo que subiera a Bamot-Baal, porque desde allí podía ver una parte del pueblo. (Números 22, 41)

  • Harás la libación de vino puro, delante de Yavé en el lugar santo: un cuarto de sextario por cada cordero. (Números 28, 7)

  • Las libaciones correspondientes serán: medio sextario de vino por novillo, un tercio de sextario por el carnero y un cuarto de sextario por cordero. Este será el holocausto mensual, todos los meses del año. (Números 28, 14)

  • Dando una larga vuelta, tomamos el camino de Basán. Og, rey de Basán vino a nuestro encuentro con todo su pueblo y nos presentó batalla en Edreí. (Deuteronomio 3, 1)

  • y quedaste con vida. Porque amaba a tus padres, eligió a su descendencia después de ellos; él mismo vino a sacarte de Egipto con mucho poder. (Deuteronomio 4, 37)

  • Te amará, te bendecirá y te multiplicará. Te concederá numerosos hijos y cosechas abundantes: trigo, vino y aceite; multiplicará las crías de tus vacas y de tus ovejas en la tierra que prometió a tus padres para ti. (Deuteronomio 7, 13)

  • No podrás comer en tus ciudades el diezmo de tu trigo, vino y aceite, ni los primeros nacidos de tu ganado, ya sean vacas u ovejas, ni tampoco de todas aquellas cosas que por voto y espontáneamente hayas ofrecido a Yavé. (Deuteronomio 12, 17)


“Para consolar uma alma na sua dor, mostre-lhe todo o bem que ela ainda pode fazer.” São Padre Pio de Pietrelcina