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Encontrados 863 resultados para: Vida Eterna

  • Pero había que hacer fiesta y alegrarse, puesto que tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado.» (Evangelio según San Lucas 15, 32)

  • Abraham le respondió: «Hijo, recuerda que tú recibiste tus bienes durante la vida, mientras que Lázaro recibió males. Ahora él encuentra aquí consuelo y tú, en cambio, tormentos. (Evangelio según San Lucas 16, 25)

  • El que intente guardar su vida la perderá, pero el que la entregue, la hará nacer a nueva vida. (Evangelio según San Lucas 17, 33)

  • Cierto hombre importante le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?» (Evangelio según San Lucas 18, 18)

  • sin que reciba mucho más en el tiempo presente y, en el mundo venidero, la vida eterna.» (Evangelio según San Lucas 18, 30)

  • Cuíden de ustedes mismos, no sea que una vida materializada, las borracheras o las preocupaciones de este mundo los vuelvan interiormente torpes y ese día caiga sobre ustedes de improviso, (Evangelio según San Lucas 21, 34)

  • tenía vida en ella, y para los hombres la vida era luz. (Evangelio según San Juan 1, 4)

  • y entonces todo el que crea en él tendrá por él vida eterna. (Evangelio según San Juan 3, 15)

  • ¡Así amó Dios al mundo! Le dio al Hijo Unico, para que quien cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. (Evangelio según San Juan 3, 16)

  • El que cree en el Hijo vive de vida eterna, pero el que se niega a creer en el Hijo se queda con el Dios que condena: nunca conocerá la vida.» (Evangelio según San Juan 3, 36)

  • pero el que beba del agua que yo le daré nunca volverá a tener sed. El agua que yo le daré se convertirá en él en un chorro que salta hasta la vida eterna.» (Evangelio según San Juan 4, 14)

  • El segador ya recibe su paga y junta el grano para la vida eterna, y con esto el sembrador también participa en la alegría del segador. (Evangelio según San Juan 4, 36)


"Quem te agita e te atormenta é o demônio. Quem te consola é Deus!" São Padre Pio de Pietrelcina