Mosaico decorativo

Encontrados 3931 resultados para: Servir A Dios

  • Así que no te pondrás duro con tu hermano, sino que temerás a tu Dios. (Levítico 25, 43)

  • Porque es a mí a quien sirven los hijos de Israel, siervos míos son a quienes yo he sacado del país de Egipto. Yo soy Yavé, el Dios de ustedes. (Levítico 25, 55)

  • No se hagan ídolos, ni levanten estatuas o monumentos, ni coloquen en su tierra piedras grabadas para postrarse ante ellas, porque yo soy Yavé, el Dios de ustedes. (Levítico 26, 1)

  • Me pasearé en medio de ustedes y seré Dios de ustedes mientras ustedes serán mi pueblo. (Levítico 26, 12)

  • Pues yo soy Yavé, Dios de ustedes, que los saqué del país de Egipto para que no fueran más esclavos de ellos, y rompí el bastón de sus vigilantes para que salieran ustedes con la cabeza alta. (Levítico 26, 13)

  • A pesar de todo, no los despreciaré cuando estén en tierra enemiga; no los aborreceré hasta su total exterminio ni anularé mi alianza con ellos, porque yo soy Yavé, su Dios. (Levítico 26, 44)

  • Me acordaré en su favor de la alianza hecha con sus padres a quienes saqué de la tierra de Egipto ante los ojos de las naciones, para ser su Dios: ¡yo soy Yavé!» (Levítico 26, 45)

  • Así fueron registrados en las familias quehatitas todos los que tenían que servir en la Tienda de las Citas. Los alistaron Moisés y Aarón, según lo ordenado por Yavé. (Números 4, 37)

  • Así fueron registrados los hijos de Guersón que habían de servir en la Tienda de las Citas. Los alistaron Moisés y Aarón según la orden de Yavé. (Números 4, 41)

  • de todos los de treinta años para arriba hasta los cincuenta, aptos para servir en la Tienda de las Citas. (Números 4, 43)

  • de todos los de treinta años hasta los cincuenta aptos para servir y transportar las cosas de la Tienda de las Citas (Números 4, 47)

  • aunque sea de su padre o madre, de su hermano o hermana; en pocas palabras, si a ésos les toca morir, no se hará impuro por cuanto tiene en su cabeza la consagración a su Dios. (Números 6, 7)


"O amor tudo esquece, tudo perdoa, sem reservas." São Padre Pio de Pietrelcina