Mosaico decorativo

Encontrados 2491 resultados para: Rey

  • He expuesto al rey cuanto era conveniente, y lo que era de competencia mía lo he concedido. (2 Macabeos 11, 18)

  • La carta del rey decía lo siguiente: «El rey Antíoco saluda a su hermano Lisias. (2 Macabeos 11, 22)

  • La carta del rey al pueblo judío era ésta: «El rey Antíoco al Consejo de los Ancianos y a todo el pueblo judío, salud. (2 Macabeos 11, 27)

  • Todo lo que Lisias, pariente del rey, les ha concedido, también nos parece bien a nosotros. (2 Macabeos 11, 35)

  • Referente a lo que Lisias creyó conveniente informar y consultar con el rey, (2 Macabeos 11, 36)

  • estudien ustedes con cuidado el asunto y mándennos en seguida a alguien, a fin de que nosotros podamos exponerle al rey todo de un modo favorable para ustedes, pues ahora nos dirigimos a Antioquía. Dense prisa, pues, en enviarnos a algunos de ustedes para que conozcamos sus planteamientos. (2 Macabeos 11, 37)

  • Concluidos estos pactos, Lisias volvió junto al rey y los judíos comenzaron a dedicarse a las labores del campo. (2 Macabeos 12, 1)

  • Pero creían firmemente en una valiosa recompensa para los que mueren como creyentes; de ahí que su inquietud era santa y de acuerdo con la fe. Esta fue la razón por la cual Judas ofreció este sacrificio por los muertos; para que fueran perdonados de su pecado. (2 Macabeos 12, 45)

  • Pero el Rey de Reyes despertó la ira de Antíoco contra ese malvado, cuado Lisias hizo ver al rey que Menelao era la causa de todos los males. Entonces, el rey ordenó que lo llevaran a Berea y le dieran muerte según la costumbre de aquel lugar. (2 Macabeos 13, 4)

  • Venía el rey con el corazón lleno de intenciones malignas, dispuesto a portarse con los judíos más cruelmente de lo que se había portado su padre. (2 Macabeos 13, 9)

  • Después de reunirse en privado con los Ancianos, acordó partir con los suyos a buscar una decisión por las armas, Dios mediante, antes de que el ejército del rey invadiera Judea y se hiciera dueño de Jerusalén. (2 Macabeos 13, 13)

  • Dio a los suyos esta contraseña: «Victoria de Dios», y atacó de noche con los más escogidos de los jóvenes de su ejército la tienda del rey, acuchillando hasta dos mil hombres, el mayor de los elefantes y su guía. (2 Macabeos 13, 15)


"Deus não opera prodígios onde não há fé." São Padre Pio de Pietrelcina