Mosaico decorativo

Encontrados 2491 resultados para: Rey

  • Cuando se celebraron en Tiro los juegos quinquenales, en presencia del rey, (2 Macabeos 4, 18)

  • Antíoco había enviado a Egipto a Apolonio, hijo de Menesteo, para representarlo en la entronización del rey Filometor. Cuando Antíoco supo que aquél se había convertido en su adversario político, se preocupó de su seguridad; por eso, pasando por Jafa, se presentó en Jerusalén. (2 Macabeos 4, 21)

  • Tres años después, Jasón envió a Menelao, hermano del ya mencionado Simón, para llevar el dinero al rey y gestionar la negociación de asuntos urgentes. (2 Macabeos 4, 23)

  • Menelao se hizo presentar al rey, a quien impresionó por su aire de persona de autoridad, y logró el cargo de Sumo Sacerdote, ofreciendo trescientos talentos de plata más que Jasón. (2 Macabeos 4, 24)

  • Menelao tenía el poder, pero nada pagaba del dinero prometido al rey, (2 Macabeos 4, 27)

  • aunque Sóstrato, comandante de la fortaleza, se lo reclamaba, pues el rey lo había encargado de cobrar los impuestos. Así que el rey mandó a llamar a ambos. (2 Macabeos 4, 28)

  • Mientras tanto, sucedió que los habitantes de Tarso y de Malos se sublevaron porque sus ciudades fueron cedidas como regalo a Antióquida, concubina del rey. (2 Macabeos 4, 30)

  • Inmediatamente, partió el rey para restablecer el orden, dejando en su lugar a Andrónico, uno de sus ministros. (2 Macabeos 4, 31)

  • Cuando el rey volvió de las regiones de Celesiria, los judíos de Jerusalén, junto con los griegos que eran partidarios de la justicia, fueron a verlo para quejarse por el asesinato de Onías. (2 Macabeos 4, 36)

  • El rey se conmovió y se puso triste, e incluso lloró al recordar la personalidad y la noble conducta del difunto. (2 Macabeos 4, 37)

  • Cuando el rey llegó a Tiro, tres hombres enviados por el consejo de Ancianos de Jerusalén, le dieron cuenta de aquellas crueldades. (2 Macabeos 4, 44)

  • Viéndose perdido, Menelao prometió una gran cantidad de dinero a Tolomeo, hijo de Dorímenes, para que dispusiera al rey en su favor. (2 Macabeos 4, 45)


"A caridade é o metro com o qual o Senhor nos julgará." São Padre Pio de Pietrelcina