Mosaico decorativo

Encontrados 2440 resultados para: Río

  • otros cayeron en el olvido, desaparecieron como si no hubieran existido, y lo mismo ocurrió con sus descendientes. (Sirácides (Eclesiástico) 44, 9)

  • Lo hizo tan glorioso como los ángeles, lo volvió poderoso, terrible para sus enemigos; (Sirácides (Eclesiástico) 45, 2)

  • Dejó que entrara en su misterio ese hombre fiel y amable, al que había escogido entre todos. (Sirácides (Eclesiástico) 45, 4)

  • Extranjeros conspiraron en contra de Aarón, estaban envidiosos de él en el desierto. Eran los hombres de Datán y de Abirón, era junto con Coré el partido de los violentos y furiosos. (Sirácides (Eclesiástico) 45, 18)

  • Por eso el Señor concluyó con él una alianza de paz: lo estableció como jefe del Santuario y del pueblo; le concedió a él y a su descendencia la dignidad de jefe de los sacerdotes, y esto por los siglos. (Sirácides (Eclesiástico) 45, 24)

  • ¡Qué valiente en la guerra era ese Josué, hijo de Nun, que reemplazó a Moisés como profeta! Como lo dice su nombre, fue grandioso cuando se trataba de librar a los elegidos de Dios. Se vengó de los enemigos que lo atacaban e instaló a Israel en su territorio. (Sirácides (Eclesiástico) 46, 1)

  • ¡Qué glorioso era cuando, levantando su brazo, hería a las ciudades con su espada! (Sirácides (Eclesiástico) 46, 2)

  • Josué embistió entonces a la nación enemiga, alcanzó a sus adversarios y los masacró en la bajada. Así fue como los paganos probaron sus armas y comprendieron que combatía para el Señor. (Sirácides (Eclesiástico) 46, 6)

  • El Señor le perdonó sus pecados y quiso que su poder perdurara por los siglos: se comprometió con él en lo que respecta a los reyes futuros, y le prometió que haría gloriosa su dinastía en Israel. (Sirácides (Eclesiástico) 47, 11)

  • Salomón reinó en un período de paz y Dios le ahorró cualquier preocupación en sus fronteras, porque tenía que levantar un Templo en honor de su Nombre y prepararle un Santuario por los siglos. (Sirácides (Eclesiástico) 47, 13)

  • ¡Oh Salomón, qué sabio fuiste en tu juventud, igual que un río desbordabas inteligencia! (Sirácides (Eclesiástico) 47, 14)

  • Tu genio cubrió la tierra; la llenaste con tus proverbios y enigmas. (Sirácides (Eclesiástico) 47, 15)


"Reflita no que escreve, pois o Senhor vai lhe pedir contas disso." São Padre Pio de Pietrelcina