Mosaico decorativo

Encontrados 327 resultados para: Pueblos

  • Entretanto Judas, por sobrenombre Macabeo, y los que estaban con él, entraban secretamente en los pueblos, llamaban a sus parientes y, reuniendo a los que habían permanecido fieles al Judaísmo, llegaron a juntar seis mil hombres. (2 Macabeos 8, 1)

  • Así, pues, Judas, llegando de improviso, incendiaba ciudades y pueblos, se apoderaba de los lugares estratégicos y ponía en fuga a numerosos enemigos. (2 Macabeos 8, 6)

  • Una nación crece por la justicia; el pecado es la vergüenza de los pueblos. (Proverbios 14, 34)

  • Amado mío, ven, salgamos al campo, pasaremos la noche en los pueblos, (Cantar 7, 12)

  • Gobernarán naciones y dominarán a los pueblos, y el Señor será su rey para siempre. (Sabiduría 3, 8)

  • Pongan atención, ustedes que mandan a multitudes, que están tan orgullosos de sus numerosos pueblos! (Sabiduría 6, 2)

  • ¡Vean, pues, de qué manera la sabiduría nos lleva a la realeza! Pues bien, soberanos de los pueblos, si aprecian el trono y las insignias del poder, honren a la Sabiduría y reinarán por siempre. (Sabiduría 6, 20)

  • Gobernaré a los pueblos, y se me someterán las naciones. (Sabiduría 8, 14)

  • Más tarde los pueblos se juntaron para hacer el mal, y la discordia se instaló en medio de ellos. La sabiduría reconoció entonces a otro justo: lo mantuvo irreprochable delante de Dios y le dio la fuerza para sobreponerse a la ternura por su hijo. (Sabiduría 10, 5)

  • Tomé posesión de las olas del mar; míos son la tierra, todos los pueblos y todas las naciones. (Sirácides (Eclesiástico) 24, 6)

  • Los pueblos cuentan su sabiduría y la asamblea proclama su alabanza. (Sirácides (Eclesiástico) 44, 15)

  • Irán a verlo todas las nacionesy subirán hacia él muchos pueblos, diciendo: «Vengan, subamos al cerro de Yavé, a la Casa del Dios de Jacob,para que nos enseñe sus caminosy caminemos por sus sendas. Porque la enseñanza irradia de Sión,de Jerusalén sale la palabra de Yavé.» (Isaías 2, 3)


"Diga ao Senhor: Faça em mim segundo a Tua vontade, mas antes de mandar-me o sofrimento, dê-me forças para que eu possa sofrer com amor.". São Padre Pio de Pietrelcina