Mosaico decorativo

Encontrados 448 resultados para: Primer Libro De Samuel

  • David había huido, escapándose de Saúl. Se fue donde Samuel, en Ramá, donde vivían los profetas, y le contó todo lo que Saúl le había hecho. Los dos fueron a habitar en «las Celdas». (1 Samuel 19, 18)

  • Saúl, pues, envió unos soldados para que lo tomaran preso. Ellos vieron a la comunidad de los profetas «profetizando»; es decir, que estaban en trance, con Samuel al frente de ellos. Entonces el espíritu de Yavé se apoderó de los soldados, que también empezaron a profetizar. (1 Samuel 19, 20)

  • Entonces fue Saúl en persona a Ramá y, cuando llegó al pozo, preguntó: «¿Dónde están Samuel y David?» Le contestaron: «Están en las Celdas.» (1 Samuel 19, 22)

  • Allí se sacó su ropa y volvió a entrar en trance, en presencia de Samuel. Después cayó desnudo en tierra y estuvo así todo el día y toda la noche. Por esto hay un refrán que dice: «¿Conque está también Saúl entre los profetas?» (1 Samuel 19, 24)

  • Se apoderó de sus ganados y libró a los habitantes. (1 Samuel 23, 6)

  • Murió Samuel y todo Israel se reunió para llorarlo. Fue enterrado en su tierra de Ramá. (1 Samuel 25, 1)

  • Samuel había muerto y todo Israel lo había llorado. Fue sepultado en Ramá, su ciudad. (1 Samuel 28, 3)

  • Entonces la mujer preguntó: «¿A quién quieres que evoque?» Contestó él: «Llámame a Samuel.» (1 Samuel 28, 11)

  • Y la mujer vio a Samuel. Lanzó un grito fuerte y dijo a Saúl: «¿Por qué me has engañado? ¡Tú eres Saúl!» (1 Samuel 28, 12)

  • Ella respondió: «El que sube es un anciano envuelto en un manto.» Saúl comprendió que era Samuel, y se postró hasta tocar el suelo con su cara. (1 Samuel 28, 14)

  • Samuel le dijo: «¿Por qué has molestado mi descanso, llamándome?» Saúl respondió: «Estoy en un gran apuro. Los filisteos me hacen la guerra y Dios me ha abandonado. No me responde ni por medio de los profetas, ni por medio de los sueños. Por eso te he evocado, para que me digas lo que debo hacer.» (1 Samuel 28, 15)

  • Samuel contestó: «¿Para qué me consultas, si sabes que Dios te ha abandonado y ha elegido a otro? (1 Samuel 28, 16)


"Invoquemos sempre o auxílio de Nossa Senhora." São Padre Pio de Pietrelcina