Mosaico decorativo

Encontrados 360 resultados para: Poder Divino

  • Y se lo voy a mostrar, pues esta vez les demostraré, cómo son mi mano y mi poder, y así sabrán que mi nombre es Yavé. (Jeremías 16, 21)

  • Y les dirás: "Esta es la orden de Yavé de los Ejércitos, el Dios de Israel: Tomen, emborráchense, vomiten; caigan al suelo sin poder levantarse bajo la espada que dirigiré contra ustedes." (Jeremías 25, 27)

  • Yo hice, con mi gran poder y con mis intervenciones, la tierra, el hombre y los animales que existen sobre ella, y los doy a quien se me antoje. (Jeremías 27, 5)

  • «Ah, Señor Yavé, tú has hecho los cielos y la tierra con tu inmenso poder y con la fuerza de tu brazo. ¡Para ti nada es imposible! (Jeremías 32, 17)

  • Estas fueron las palabras que Yavé dirigió a Jeremías, mientras el rey de Babilonia, Nabucodonosor, con todo su ejército, con todos los reinos de la tierra sometidos a su poder y todos los pueblos, atacaban a Jerusalén y a todas las ciudades de Judá. (Jeremías 34, 1)

  • El poder de Moab se ha venido abajo, ha sido herido su brazo. (Jeremías 48, 25)

  • Así dice Yavé de los Ejércitos: Voy a romper el arco de Elam, que es la base de su poder. (Jeremías 49, 35)

  • El hizo la tierra con su poder, afirmó el mundo con su sabiduría y con su inteligencia extendió los cielos. (Jeremías 51, 15)

  • Aunque Babilonia se levante hasta el cielo y alce su poder a donde nadie puede llegar, llegarán, sin embargo, hasta allí los saqueadores que yo mandé, asegura Yavé. (Jeremías 51, 53)

  • Yavé cumplió lo que tenía resuelto, cumplió su palabra, lo que había decretado desde antiguo; destruyó sin compasión; hizo alegrarse por tu destino al enemigo, fortaleció el poder de tus adversarios. (Lamentaciones 2, 17)

  • Esclavos nos dominan y no hay quien nos libre de su poder. (Lamentaciones 5, 8)

  • Además nos sometió al poder de todas las naciones que nos rodean, para que fuéramos maldecidos y humillados entre los pueblos de los alrededores en que el Señor nos dispersó. (Baruc 2, 4)


“De que vale perder-se em vãos temores?” São Padre Pio de Pietrelcina