Encontrados 170 resultados para: Pedro

  • Mientras Jesús caminaba a orillas del mar de Galilea, vio a dos hermanos: uno era Simón, llamado Pedro, y el otro Andrés. Eran pescadores y estaban echando la red al mar. (Evangelio según San Mateo 4, 18)

  • Jesús fue a casa de Pedro; allí encontró a la suegra de éste en cama, con fiebre. (Evangelio según San Mateo 8, 14)

  • Estos son los nombres de los doce apóstoles: primero Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan; (Evangelio según San Mateo 10, 2)


  • Pedro contestó: «Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti caminando sobre el agua.» (Evangelio según San Mateo 14, 28)

  • Jesús le dijo: «Ven.» Pedro bajó de la barca y empezó a caminar sobre las aguas en dirección a Jesús. (Evangelio según San Mateo 14, 29)

  • Entonces Pedro tomó la palabra: «Explícanos esta sentencia.» (Evangelio según San Mateo 15, 15)

  • Pedro contestó: «Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo.» (Evangelio según San Mateo 16, 16)

  • Y ahora yo te digo: Tú eres Pedro (o sea Piedra), y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia; los poderes de la muerte jamás la podrán vencer. (Evangelio según San Mateo 16, 18)

  • Pedro lo llevó aparte y se puso a reprenderlo: «¡Dios no lo permita, Señor! Nunca te sucederán tales cosas.» (Evangelio según San Mateo 16, 22)

  • Seis días después, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los llevó aparte a un monte alto. (Evangelio según San Mateo 17, 1)

  • Pedro tomó la palabra y dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bueno es que estemos aquí! Si quieres, levantaré aquí tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.» (Evangelio según San Mateo 17, 4)

  • Estaba Pedro todavía hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y una voz que salía de la nube dijo: «¡Este es mi Hijo, el Amado; éste es mi Elegido, escúchenlo!» (Evangelio según San Mateo 17, 5)

“O Senhor sempre orienta e chama; mas não se quer segui-lo e responder-lhe, pois só se vê os próprios interesses. Às vezes, pelo fato de se ouvir sempre a Sua voz, ninguém mais se apercebe dela; mas o Senhor ilumina e chama. São os homens que se colocam na posição de não conseguir mais escutar.” São Padre Pio de Pietrelcina