Encontrados 1042 resultados para: Padre
Eliseo lo vio alejarse y clamaba: «¡Padre, padre mío, carro de Israel y su caballería!»Luego Eliseo no lo vio más. Tomó sus vestidos y los desgarró. (2 Reyes 2, 12)
Se portó mal con Yavé, pero no tanto como su padre y su madre, ya que retiró la estatua de Baal que su padre había levantado. (2 Reyes 3, 2)
Eliseo dijo al rey de Israel: «¿Qué tengo que ver yo contigo? Vete a los profetas de tu padre y a los de tu madre.» Pues el rey de Israel le preguntaba: «¿Acaso Yavé nos ha reunido a los tres para entregarnos en manos de Moab?» (2 Reyes 3, 13)
Creció el niño. Un día fue a ver a su padre, que estaba con los segadores, (2 Reyes 4, 18)
y tuvo un dolor de cabeza muy fuerte. El padre ordenó a un muchacho: «Llévaselo a su madre.» (2 Reyes 4, 19)
Sus servidores se acercaron a él cuando se iba, y le dijeron: «Padre, si el profeta te hubiera mandado hacer una cosa difícil, ¿no la habrías hecho? Y ¡qué fácil es bañarte, como el profeta te ha ordenado!» (2 Reyes 5, 13)
Cuando el rey de Israel los vio, preguntó a Eliseo: «¿Debo matarlos, padre mío?» (2 Reyes 6, 21)
Jehú dijo a su escudero Bidqar: «Tómalo y tira el cadáver en el campo de Nabot de Jezrael; porque recuerda que cuando servíamos juntos en la caballería de su padre, Ajab, Yavé pronunció contra él esta sentencia: (2 Reyes 9, 25)
vean cuál de todos los hijos del rey es el mejor y más capaz y háganlo sentar en el trono de su padre y prepárense para defender a sus señores.» (2 Reyes 10, 3)
Cuando Eliseo enfermó del mal que lo llevó a la muerte, bajo donde él Joás, rey de Israel, y lloró sobre su rostro, diciendo: «¡Padre mío, padre mío, carro y caballos de Israel!» (2 Reyes 13, 14)
Hizo lo que es recto a los ojos de Yavé, pero no como su padre David; hizo en todo como su padre Joás. (2 Reyes 14, 3)
Cuando el reino se afianzó en sus manos, Amasías mató a los oficiales que habían dado muerte al rey, su padre, (2 Reyes 14, 5)