Mosaico decorativo

Encontrados 1804 resultados para: Oso

  • Antes de él jamás se había visto algo tan hermoso; ningún profano se había revestido con tales ornamentos; están reservados a sus hijos y a sus descendientes en la continuación de los tiempos: (Sirácides (Eclesiástico) 45, 13)

  • Extranjeros conspiraron en contra de Aarón, estaban envidiosos de él en el desierto. Eran los hombres de Datán y de Abirón, era junto con Coré el partido de los violentos y furiosos. (Sirácides (Eclesiástico) 45, 18)

  • ¡Qué valiente en la guerra era ese Josué, hijo de Nun, que reemplazó a Moisés como profeta! Como lo dice su nombre, fue grandioso cuando se trataba de librar a los elegidos de Dios. Se vengó de los enemigos que lo atacaban e instaló a Israel en su territorio. (Sirácides (Eclesiástico) 46, 1)

  • ¡Qué glorioso era cuando, levantando su brazo, hería a las ciudades con su espada! (Sirácides (Eclesiástico) 46, 2)

  • Invocó al Altísimo, al Poderoso, cuando sus enemigos lo atacaban por todas partes, y el Amo supremo lo escuchó haciendo llover tremendos granizos. (Sirácides (Eclesiástico) 46, 5)

  • Josué siguió siempre al Todopoderoso. En tiempos de Moisés, junto con Caleb, hijo de Jefuné, actuó bien oponiéndose a la multitud, trató de apartar al pueblo del pecado y de hacer callar las murmuraciones de los malvados. (Sirácides (Eclesiástico) 46, 7)

  • Cuando el enemigo lo presionaba por todas partes, invocó al Señor poderoso y le sacrificó un corderito. (Sirácides (Eclesiástico) 46, 16)

  • David se entretenía con leones y con osos como si fueran cabritos o corderitos. (Sirácides (Eclesiástico) 47, 3)

  • ¡Oh Elías, felices los que te vieron, y que luego se durmieron en el amor! - porque nosotros también ciertamente que viviremos. (Sirácides (Eclesiástico) 48, 11)

  • Pero invocaron al Señor, al Misericordioso, y tendieron sus manos hacia él; y el Santo, desde lo alto del cielo, los escuchó inmediatamente, y los salvó por la intervención de Isaías. (Sirácides (Eclesiástico) 48, 20)

  • ¡Qué majestuoso se veía cuando salía de detrás del velo del Templo, rodeado de su pueblo! (Sirácides (Eclesiástico) 50, 5)

  • como el rosal en flor en primavera, como el lirio junto a la fuente, como ramas de un árbol oloroso en verano, (Sirácides (Eclesiástico) 50, 8)


"Seja paciente e espere com confiança o tempo do Senhor". São Padre Pio de Pietrelcina