Encontrados 1804 resultados para: Oso
Todo el mundo estaba representado en su larga túnica, en las cuatro hileras de piedras preciosas llevaba los nombres gloriosos de nuestros padres, y en su cabeza la diadema de tu majestad. (Sabiduría 18, 24)
y todo el pueblo pasó por allí. Protegido por tu mano, fueron testigos de esos prodigios asombrosos. (Sabiduría 19, 8)
El temor del Señor es nuestra gloria y de ello podemos estar orgullosos; es la alegría y la corona de los vencedores. (Sirácides (Eclesiástico) 1, 11)
Conserva recto tu corazón y sé decidido, no te pongas nervioso cuando vengan las dificultades. (Sirácides (Eclesiástico) 2, 2)
Porque si hay alguien realmente poderoso, ese es el Señor, y los humildes son los que lo honran. (Sirácides (Eclesiástico) 3, 20)
No hay remedio para la miseria del orgulloso: el mal ha echado raíces en él. (Sirácides (Eclesiástico) 3, 28)
No te amilanes ante un tonto; ni te dejes influenciar por un poderoso. (Sirácides (Eclesiástico) 4, 27)
No seas atrevido en palabras, y luego perezoso y descuidado en tus actos. (Sirácides (Eclesiástico) 4, 29)
No digas: "¡La misericordia del Señor es grande, perdonará mis pecados por numerosos que sean!". Porque en él se encuentran misericordia y reprobación; su cólera se deja caer sobre los pecadores. (Sirácides (Eclesiástico) 5, 6)
¡No permitas que te consideren como un mendigo o como un tramposo! Un ladrón atrae sobre sí la vergüenza, pero el hipócrita también tendrá su condenación. (Sirácides (Eclesiástico) 5, 14)
No aspires a tener un puesto de responsabilidad si no eres lo bastante fuerte para arrancar de raíz la injusticia: te dejarás intimidar por un poderoso y perderás tu integridad. (Sirácides (Eclesiástico) 7, 6)
No discutas con un hombre poderoso: podrías caer en sus manos. (Sirácides (Eclesiástico) 8, 1)