Encontrados 1804 resultados para: Oso
Amado mío, ¡qué hermoso eres, qué delicioso! Nuestro lecho es sólo verdor. (Cantar 1, 16)
Paloma mía, que te escondes en las grietas de las rocas, en apartados riscos, muéstrame tu rostro, déjame oír tu voz, porque tu voz es dulce y amoroso tu semblante. Ella: (Cantar 2, 14)
¡Qué amorosas son tus caricias, hermana mía, novia mía! ¡Más delicioso es tu amor que el vino! Y el olor de tus perfumes supera a cualquier otro. (Cantar 4, 10)
Sus piernas, columnas de mármol, asentadas en basas de oro puro. Su aspecto es como el Líbano, majestuoso como los cedros. (Cantar 5, 15)
Hija de príncipes, qué graciosos son tus pasos con esas sandalias. La curva de tus caderas es un collar hecho por manos de artistas. (Cantar 7, 2)
¡Tus palabras sean como vino generoso! Ella: Vaya derecho hacia el amado fluyendo de mis labios. (Cantar 7, 10)
Sepan que los razonamientos tortuosos alejan de Dios: La Omnipotencia pondrá en su lugar a los insensatos que la ponen a prueba. (Sabiduría 1, 3)
¡Que nadie de nosotros falte a nuestra comilonas; por todas partes dejaremos recuerdos de nuestras fiestas, pues esa es nuestra herencia y nuestra suerte. (Sabiduría 2, 9)
Seamos duros con esos pobres piadosos, y lo mismo con las viudas; ¡nada de respeto con los viejos de cabellos blancos! (Sabiduría 2, 10)
Nos considera unos degenerados, creería mancharse si actuara como nosotros. Habla de una felicidad para los justos al final y se vanagloría de tener a Dios por padre. (Sabiduría 2, 16)
¡Cómo nos equivocamos lejos de la verdad! La luz de la justicia no nos iluminó, el Sol no se levantó para nosotros. (Sabiduría 5, 6)
Así también nosotros, apenas nacimos desaparecimos; nos hemos agotado en nuestras malas obras y no tenemos mérito alguno que podamos mostrar". (Sabiduría 5, 13)