Mosaico decorativo

Encontrados 2374 resultados para: Mar

  • Entonces sus discípulos lo tomaron una noche y lo bajaron desde lo alto de la muralla metido en un canasto. (Hecho de los Apóstoles 9, 25)

  • La Iglesia por entonces gozaba de paz en toda Judea, Galilea y Samaría. Se edificaba, caminaba con los ojos puestos en el Señor y estaba llena del consuelo del Espíritu Santo. (Hecho de los Apóstoles 9, 31)

  • que se aloja en la casa de Simón, el curtidor, que está junto al mar.» (Hecho de los Apóstoles 10, 6)

  • Llamaron y preguntaron si se alojaba allí Simón, llamado Pedro. (Hecho de los Apóstoles 10, 18)

  • les dijo: «Ustedes saben que no está permitido a un judío juntarse con ningún extranjero ni entrar en su casa. Pero a mí me ha manifestado Dios que no hay que llamar profano a ningún hombre ni considerarlo impuro. (Hecho de los Apóstoles 10, 28)

  • Por eso he venido sin dudar apenas me llamaron. Ahora desearía saber por qué me han mandado a buscar.» (Hecho de los Apóstoles 10, 29)

  • Envía mensajeros a Jope y haz buscar a Simón, llamado Pedro, que se hospeda en casa del curtidor Simón, junto al mar." (Hecho de los Apóstoles 10, 32)

  • Pedro se orientó y fue a la casa de María, madre de Juan, llamado también Marcos, donde muchos estaban reunidos en oración. (Hecho de los Apóstoles 12, 12)

  • Entonces el pueblo lo empezó a aclamar: «¡Esta es la voz de Dios, no de un hombre!» (Hecho de los Apóstoles 12, 22)

  • Bernabé y Saulo habían terminado su misión y se volvieron a Jerusalén; traían con ellos a Juan, llamado también Marcos. (Hecho de los Apóstoles 12, 25)

  • que estaba con el gobernador Sergio Paulo, el cual era un hombre muy abierto. Este hizo llamar a Bernabé y Saulo, pues deseaba escuchar la Palabra de Dios, (Hecho de los Apóstoles 13, 7)

  • «Amigos, ¿qué hacen? Nosotros somos humanos y mortales como ustedes, y acabamos de decirles que deben abandonar estas cosas que no sirven y volverse al Dios vivo que hizo el cielo, la tierra, el mar y cuanto hay en ellos. (Hecho de los Apóstoles 14, 15)


"O Anjo de Deus não nos abandona jamais." São Padre Pio de Pietrelcina