Mosaico decorativo

Encontrados 758 resultados para: Judá

  • El rey de Babilonia los ejecutó en Ribla, en el país de Jamat. Entonces fue desterrado Judá lejos de su tierra. (2 Reyes 25, 21)

  • Al pueblo que quedó en la tierra de Judá y que Nabucodonosor, rey de Babilonia, había dejado, le puso por gobernador a Godolías, hijo de Ajicam, hijo de Safán. (2 Reyes 25, 22)

  • En el año treinta y siete de la deportación de Joaquín, rey de Judá, en el mes decimosegundo, el día veintisiete, Evil-Merodac, rey de Babilonia, el mismo año que comenzó a reinar, tuvo compasión de Joaquín y lo sacó de la cárcel. (2 Reyes 25, 27)

  • Estos son los hijos de Israel: Rubén, Simeón, Leví y Judá, Isacar y Zabulón, (1 Crónicas 2, 1)

  • Hijos de Judá: Er, Onán y Selá; los tres le nacieron de la hija de Suá, la cananea. Er, primogénito de Judá, era malo a los ojos de Yavé, que le quitó la vida. (1 Crónicas 2, 3)

  • Tamar, nuera de Judá, le dio a luz a Fares y Zéraj. Todos los hijos de Judá fueron cinco. (1 Crónicas 2, 4)

  • Ram fue padre de Aminadab y éste de Najasón, príncipe de los hijos de Judá. (1 Crónicas 2, 10)

  • Hijos de Judá: Fares, Hesrón, Carmí, Jur y Sobal. (1 Crónicas 4, 1)

  • Su mujer, la de Judá, dio a luz a Jered, padre de Guedor, a Jéber, padre de Socó, y a Jecutiel, padre de Zanóaj. Estos son los hijos de Bitía, hija del faraón, que Méred había tomado por esposa. (1 Crónicas 4, 18)

  • Hijos de Selá, hijo de Judá: Er, padre de Lecá, y Ladá, padre de Maresá y las familias de los que trabajan el lino en Bet-Asbea. (1 Crónicas 4, 21)

  • Simí tuvo dieciséis hijos y seis hijas, pero sus hermanos no tuvieron muchos hijos, ni se multiplicaron todas sus familias como los hijos de Judá. (1 Crónicas 4, 27)

  • Estos que se han citado por sus nombres vinieron en tiempos de Ezequías, rey de Judá, y destruyeron las tiendas de aquéllos, y los refugios que allí se encontraban, entregándolos al anatema hasta el día de hoy; y habitaron en lugar de ellos, ya que había allí pastos para sus ganados. (1 Crónicas 4, 41)


"Desapegue-se daquilo que não é de Deus e não leva a Deus". São Padre Pio de Pietrelcina