Mosaico decorativo

Encontrados 1363 resultados para: Jesus

  • Les respondió Nicodemo, el que había ido antes a ver a Jesús y que era uno de ellos. Dijo: (Evangelio según San Juan 7, 50)

  • Jesús, por su parte, se fue al monte de los Olivos. (Evangelio según San Juan 8, 1)

  • Le hacían esta pregunta para ponerlo en dificultades y tener algo de qué acusarlo. Pero Jesús se inclinó y se puso a escribir en el suelo con el dedo. (Evangelio según San Juan 8, 6)

  • Al oír estas palabras, se fueron retirando uno tras otro, comenzando por los más viejos, hasta que se quedó Jesús solo con la mujer, que seguía de pie ante él. (Evangelio según San Juan 8, 9)

  • Ella contestó: «Ninguno, señor.» Y Jesús le dijo: «Tampoco yo te condeno. Vete y en adelante no vuelvas a pecar.» (Evangelio según San Juan 8, 11)

  • Jesús les habló de nuevo diciendo: «Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no caminará en tinieblas, sino que tendrá luz y vida.» (Evangelio según San Juan 8, 12)

  • Jesús les contestó: «Aunque yo hable en mi favor, mi declaración vale, porque yo sé de dónde he venido y adónde voy. Ustedes son los que no saben de dónde he venido ni adónde voy. (Evangelio según San Juan 8, 14)

  • Le preguntaron: «¿Dónde está tu Padre?» Jesús les contestó: «Ustedes no me conocen a mí ni a mi Padre; si me conocieran a mí, conocerían también a mi Padre.» (Evangelio según San Juan 8, 19)

  • Jesús dijo estas cosas en el lugar donde se reciben las ofrendas, cuando estaba enseñando en el Templo, pero nadie lo tomó preso, porque aún no había llegado su hora. (Evangelio según San Juan 8, 20)

  • De nuevo Jesús les dijo: «Yo me voy y ustedes me buscarán. Pero ustedes no pueden ir a donde yo voy y morirán en su pecado.» (Evangelio según San Juan 8, 21)

  • Pero Jesús les dijo: «Ustedes son de abajo, yo soy de arriba. Ustedes son de este mundo, yo no soy de este mundo. (Evangelio según San Juan 8, 23)

  • Le preguntaron: «Pero ¿quién eres tú?» Jesús les contestó: «Exactamente lo que acabo de decirles. (Evangelio según San Juan 8, 25)


"O amor tudo esquece, tudo perdoa, sem reservas." São Padre Pio de Pietrelcina