Mosaico decorativo

Encontrados 450 resultados para: Jefes

  • Los jefes de los levitas eran: Jasabías, Serebías, Josué, Binuy, Cadmiel y sus hermanos, que se ponían frente a ellos para alertar los cantos de alabanza y de acción de gracias, conforme a las instrucciones de David, hombre de Dios; (Nehemías 12, 24)

  • Mandé entonces a los jefes de Judá que subieran a la muralla y organicé dos grandes coros. El primero avanzaba por encima de la muralla, en la parte sur, dirigiéndose hacia la Puerta del Basural; (Nehemías 12, 31)

  • detrás de ellos iban Hosaías y la mitad de los jefes de Judá, (Nehemías 12, 32)

  • El segundo coro marchaba por la izquierda; yo iba detrás con la mitad de los jefes del pueblo por encima de la muralla, pasando por la Torre de los Hornos, hasta la muralla ancha, (Nehemías 12, 38)

  • desde los días de David y de Asaf, había jefes de cantores y cantos de alabanza y de acción de gracias a Dios. (Nehemías 12, 46)

  • Así que yo reprendí a los jefes de Judá, diciéndoles: «Hacen muy mal al no respetar el día sábado. (Nehemías 13, 17)

  • Holofernes salió para convocar a los generales, jefes y capitanes del ejército asirio. (Judit 2, 14)

  • Se enojó muchísimo y llamó a los jefes de Moab, a los generales de Ammón y a todos los gobernadores del litoral (Judit 5, 2)

  • Los israelitas bajaron, se acercaron a él, lo desataron y lo llevaron a Betulia, presentándolo a los jefes de la ciudad, (Judit 6, 14)

  • Ajior les dio a conocer lo de la asamblea de Holofernes, lo que dijo delante de todos los jefes de los asirios, y las amenazas de Holofernes contra Israel. (Judit 6, 17)

  • Los príncipes de Esaú, los jefes de Moab y los generales del litoral se acercaron a él y le dijeron: (Judit 7, 8)

  • Cuando llegaron a su casa les dijo: «Escúchenme, jefes de Betulia. No están bien las palabras que han pronunciado delante del pueblo, cuando incluso han jurado ante Dios que entregarían la ciudad a nuestros enemigos si en el plazo convenido el Señor no les enviaba socorro. (Judit 8, 11)


"Não desperdice suas energias em coisas que geram preocupação. Uma coisa somente é necessária: elevar o espírito e amar a Deus." São Padre Pio de Pietrelcina