Encontrados 2080 resultados para: Israel
El rey Salomón, con toda la comunidad de Israel que se había reunido en torno a él, ante el Arca, sacrificaron ovejas y bueyes sin número; no se pudo contar la muchedumbre de las víctimas. (2 Crónicas 5, 6)
En el Arca había solamente las dos tablas que Moisés puso en ella, en el Horeb, cuando Yavé hizo alianza con los hijos de Israel a su salida de Egipto. (2 Crónicas 5, 10)
Se volvió el rey y bendijo a la asamblea de Israel, mientras todos estaban en pie. Dijo: (2 Crónicas 6, 3)
«Bendito sea Yavé, Dios de Israel, que habló por boca de mi padre David, y ha cumplido por su mano lo que dijo: (2 Crónicas 6, 4)
Desde que saqué a mi pueblo de la tierra de Egipto, no he elegido ninguna ciudad entre todas las tribus de Israel, para edificar una Casa en la que esté mi nombre; ni elegí varón que estuviera al frente de mi pueblo Israel, (2 Crónicas 6, 5)
sino que he elegido a Jerusalén, para que esté allí mi Nombre, y elegí a David, para que esté al frente de mi pueblo Israel. (2 Crónicas 6, 6)
Mi padre David se preocupó por edificar una Casa para el Nombre de Yavé, Dios de Israel. (2 Crónicas 6, 7)
Yavé ha cumplido la promesa que dijo; he sucedido a mi padre David, me he sentado en el trono de Israel, como Yavé había dicho, y he construido la Casa para el Nombre de Yavé, Dios de Israel. (2 Crónicas 6, 10)
Allí he puesto el Arca, en la cual está la alianza de Yavé, el que pactó su alianza con los hijos de Israel.» (2 Crónicas 6, 11)
Salomón se puso ante el altar de Yavé en presencia de toda la asamblea de Israel y extendió las manos. (2 Crónicas 6, 12)
Salomón había hecho un estrado de bronce de cinco codos de largo, cinco codos de ancho y tres codos de alto, que había colocado en medio del patio; poniéndose sobre él se arrodilló frente a toda la asamblea de Israel. Y extendiendo sus manos hacia el cielo dijo: (2 Crónicas 6, 13)
«Yavé, Dios de Israel, no hay Dios como tú en el cielo ni en la tierra; tú que guardas tu alianza y tu amor a tus siervos que te sirven con todo su corazón; (2 Crónicas 6, 14)