Mosaico decorativo

Encontrados 2406 resultados para: Ira

  • Josué, hijo de Nun, llamó a los sacerdotes y les dijo: «Ustedes llevarán el Arca de la Alianza; siete sacerdotes irán delante tocando trompetas de las que se usan en el Jubileo.» Luego, Josué dijo al pueblo: (Josué 6, 6)

  • «Ustedes no gritarán ni darán voces, ni se oirá siquiera una palabra, hasta que llegue el día en que les diga: Griten y den voces.» (Josué 6, 10)

  • Lo sabrán los cananeos y todos los habitantes de este país. Se unirán para cercarnos y nos echarán fuera. Tú, ¿qué vas a hacer por el honor de tu Nombre?» (Josué 7, 9)

  • Israel ya no hará frente a sus enemigos, sino que huirá de ellos, pues ha llegado a ser anatema. Yo no estaré más con ellos hasta que hayan expulsado de entre ustedes esta maldición. (Josué 7, 12)

  • Amontonaron sobre él una gran cantidad de piedras que permanecen hasta el día de hoy. Entonces Yavé calmó su ira. Por eso el lugar se llamó valle de Acor. (Josué 7, 26)

  • Ellos entonces nos perseguirán y se alejarán de la ciudad, pensando que huimos como la vez anterior. (Josué 8, 6)

  • Los hombres de Hay miraron atrás y vieron el humo que de la ciudad subía hacia el cielo y, al mismo tiempo, los israelitas se detuvieron en su huida para volverse contra ellos. (Josué 8, 20)

  • En cuanto al rey de Hay, Josué lo hizo colgar de un árbol hasta que el sol se pusiera. Entonces lo hizo descolgar. Lo tiraron a la entrada de la ciudad y levantaron sobre él un montón de piedras que se ve todavía hoy. (Josué 8, 29)

  • pero servirán como leñadores y acarreadores de agua al servicio de la comunidad de Israel.» (Josué 9, 21)

  • Pero que los demás no se detengan. Sigan a sus enemigos y córtenles la retirada. No los dejen volver a sus ciudades, pues Yavé, nuestro Dios, los ha puesto en nuestras manos.» (Josué 10, 19)

  • desde la lengua que miraba al sur; después seguía hacia la subida de Acrabina y pasaba por Zin, subía al sur de Cadés-Barné, pasaba por Esrom, subía a Adar y daba la vuelta hacia Carcaa. (Josué 15, 3)

  • Los límites de Manasés hacia Aser se extendían desde Micmetat, que mira a Siquem; se dirigían a mano derecha hacia los que habitan en la Fuente de Tafúaj. (Josué 17, 7)


"O homem sem Deus é um ser mutilado". São Padre Pio de Pietrelcina