Encontrados 644 resultados para: Hermanos
Yo hablaré de tu Nombre a mis hermanos, (Salmos 22, 23)
Junto con los malvados no me arrastres ni con los que cometen iniquidad, que hablan de paz a sus hermanos, pero llevan dentro la maldad. (Salmos 28, 3)
me volví como un extraño a mis hermanos, un desconocido para los hijos de mi madre. (Salmos 69, 9)
Por mis hermanos y por mis amigos quiero decir: "¡La paz esté contigo!" (Salmos 122, 8)
¡Qué bueno y qué tierno es ver a esos hermanos vivir juntos! (Salmos 133, 1)
Sin embargo, se dijeron: «No podemos hacer como nuestros hermanos, sino que debemos luchar contra los paganos para defender nuestra vida y nuestras costumbres. De otra manera, pronto nos habrán exterminado.» (1 Macabeos 2, 40)
Aquel día resolvieron defenderse contra quien los atacara en día sábado, y no dejar que los asesinaran, como había pasado con sus hermanos en aquellos refugios. (1 Macabeos 2, 41)
Sus hermanos y todos los que habían seguido a su padre le ofrecieron su apoyo y continuaron con entusiasmo la guerra. (1 Macabeos 3, 2)
Con esto, el espanto y el miedo a Judas y a sus hermanos se apoderó de los paganos que vivían en los alrededores. (1 Macabeos 3, 25)
Judas y sus hermanos vieron que se agravaba la situación y que las tropas acampaban en su territorio. Cuando supieron la orden dada por el rey de destruir y aplastar al pueblo, (1 Macabeos 3, 42)
Judas y sus hermanos se dijeron entonces: «Nuestros enemigos están derrotados: subamos, pues, y purifiquemos el Lugar Santo para consagrarlo de nuevo.» (1 Macabeos 4, 36)
Finalmente, Judas, sus hermanos y toda la asamblea de Israel acordaron celebrar el aniversario de la consagración del altar cada año, por ocho días, desde el veinticinco del mes de Casleu, con una fiesta alegre. (1 Macabeos 4, 59)