Encontrados 2008 resultados para: Eva
Entonces oí a un santo que hablaba, y a otro que le contestaba: «¿Cuándo se cumplirá la visión? ¿Hasta cuándo lo del sacrificio perpetuo, la abominación del devastador, el santuario profanado y el ejército pisoteado?» (Daniel 8, 13)
Llevará a cabo sus engaños, se creerá mucho y, en plena paz, destruirá a muchos. Incluso se alzará contra el Príncipe de los príncipes, pero, sin que intervenga mano alguna, será destruido (Daniel 8, 25)
Entonces, yo, Daniel, me desmayé y estuve enfermo unos cuantos días. Luego me levanté para ocuparme de los asuntos del rey. Seguía espantado por la visión y no la comprendía. (Daniel 8, 27)
Para nosotros, para nuestros reyes, para nuestros príncipes, para nuestros padres, la vergüenza, porque nos hemos sublevado contra Yavé. (Daniel 9, 8)
Ahora, pues, oh Dios nuestro, escucha la plegaria y las súplicas de tu siervo, y, por amor de ti mismo, haz brillar tu rostro sobre tu santuario devastado. (Daniel 9, 17)
Aquel príncipe impondrá su ley a gran parte del pueblo durante una semana. Durante la mitad de una semana hará cesar los sacrificios y las ofrendas. El devastador colocará el abominable ídolo en el Templo, hasta que la ruina decretada por Dios caiga sobre el devastador. (Daniel 9, 27)
levanté los ojos y vi esto: un hombre vestido de tela de hilo con cinturón de oro puro. (Daniel 10, 5)
Pero allí se levantará un rey valeroso que dominará un gran imperio y obrará a su antojo. (Daniel 11, 3)
Tendrá la victoria en sus guerras y se hará dueño de sus mismos dioses, sus estatuas y sus objetos de plata y oro. Este será el botín que se llevará a Egipto; y durante algunos años se quedará lejos del rey del norte (Daniel 11, 8)
Entonces muchos se levantarán contra el rey del sur y los violentos de tu pueblo se alzarán contra él, confiados en una visión, pero fracasarán. (Daniel 11, 14)
Vendrá el rey del norte, levantará trincheras y se apoderará de una ciudad fortificada. El rey del sur no podrá resistirle, él y las tropas escogidas de su pueblo (Daniel 11, 15)
El que avanza contra él lo tratará a su antojo; sin que nadie pueda resistirle, se establecerá en la Tierra Santa, llevando la destrucción en sus manos. (Daniel 11, 16)