Mosaico decorativo

Encontrados 1902 resultados para: Don

  • Todos los pueblos de su Imperio debían abandonar sus costumbres particulares, para formar un único pueblo. (1 Macabeos 1, 42)

  • Muchos israelitas se pasaron a ellos, abandonando la Ley, y cometieron un sinnúmero de maldades, (1 Macabeos 1, 52)

  • En aquellos días, Matatías, hijo de Juan, sacerdote de la familia de Jarib, abandonó Jerusalén y fue a establecerse en Modín. (1 Macabeos 2, 1)

  • Matatías, a grandes voces, respondió: «Aunque todas las naciones que forman el reino abandonen la religión de sus padres y se sometan a las órdenes del rey Antíoco, (1 Macabeos 2, 19)

  • Líbrenos Dios de abandonar la Ley y los preceptos. (1 Macabeos 2, 21)

  • Hoy es ensalzado y mañana desaparecerá; habrá vuelto al polvo de donde vino y no quedará nada de sus proyectos. (1 Macabeos 2, 63)

  • clamaron al Cielo diciendo: «¿Qué vamos a hacer con éstos y a dónde vamos a llevarlos? (1 Macabeos 3, 50)

  • Gorgias llegó de noche al campamento judío, donde no encontró a nadie. Comenzó entonces a buscarlos por los cerros, pensando: «Huyen de nosotros.» (1 Macabeos 4, 5)

  • Allí encontraron el santuario abandonado, profanado el altar, quemadas las puertas, la hierba crecida en los patios como en un bosque o en un monte y las habitaciones destruidas. (1 Macabeos 4, 38)

  • De allí pasó al país de los amonitas, donde se enfrentó con un ejército numeroso y bien organizado, bajo el mando de Timoteo. (1 Macabeos 5, 6)

  • «Se han unido los de Tolemaida, Tiro, Sidón y toda la Galilea de los paganos, para acabar con nosotros.» (1 Macabeos 5, 15)

  • Judas atravesó primero hacia el enemigo, y toda su gente lo siguió. Derrotaron a todos los paganos, que abandonaron sus armas y corrieron a buscar refugio en el recinto sagrado de Carnaím. (1 Macabeos 5, 43)


"Deus nunca me recusou um pedido". São Padre Pio de Pietrelcina