Encontrados 1902 resultados para: Don
Háblenme del bautismo que daba Juan: este asunto ¿de dónde venía, de Dios, o de los hombres?» Ellos reflexionaron: «Si decimos que este asunto venía de Dios, él nos replicará: Pues ¿por qué no le creyeron? (Evangelio según San Mateo 21, 25)
Cuando llegó el tiempo de la vendimia, el dueño mandó a sus sirvientes que fueran donde aquellos labradores y cobraran su parte de la cosecha. (Evangelio según San Mateo 21, 34)
En otras palabras: «Donde hay un cadáver, allí se juntan los buitres.» (Evangelio según San Mateo 24, 28)
Le quitará el puesto y lo mandará donde los hipócritas: allí será el llorar y el rechinar de dientes. (Evangelio según San Mateo 24, 51)
Las precavidas dijeron: «No habría bastante para ustedes y para nosotras; vayan mejor a donde lo venden, y compren para ustedes.» (Evangelio según San Mateo 25, 9)
Por último vino el que había recibido un solo talento y dijo: «Señor, yo sabía que eres un hombre exigente, que cosechas donde no has sembrado y recoges donde no has invertido. (Evangelio según San Mateo 25, 24)
Pero su patrón le contestó: «¡Servidor malo y perezooso! Si sabías que cosecho donde no he sembrado y recojo donde no he invertido, (Evangelio según San Mateo 25, 26)
En verdad les digo: dondequiera que se proclame el Evangelio, en todo el mundo, se contará también su gesto, y será su gloria.» (Evangelio según San Mateo 26, 13)
El primer día de la Fiesta en que se comía el pan sin levadura, los discípulos se acercaron a Jesús y le dijeron: «¿Dónde quieres que preparemos la comida de la Pascua?» (Evangelio según San Mateo 26, 17)
esto es mi sangre, la sangre de la Alianza, que es derramada por una muchedumbre, para el perdón de sus pecados. (Evangelio según San Mateo 26, 28)
Volvió donde sus discípulos, y los halló dormidos; y dijo a Pedro: «¿De modo que no pudieron permanecer despiertos ni una hora conmigo? (Evangelio según San Mateo 26, 40)
Volvió otra vez donde los discípulos y los encontró dormidos, pues se les cerraban los ojos de sueño. (Evangelio según San Mateo 26, 43)