Mosaico decorativo

Encontrados 943 resultados para: Ciudad Fortificada

  • luego revista con ese traje al hombre que el rey desea distinguir, hágalo montar en el caballo y vaya por la plaza de la ciudad anunciando delante de él: «¡Miren, señores, cómo trata el rey a la persona que desea distinguir!» «Muy bien, añadió el rey. (Ester 6, 9)

  • Fue, pues, Amán, revistió con el traje a Mardoqueo, y haciéndolo montar a caballo, lo paseó por la plaza de la ciudad, anunciando: «¡Así distingue el rey a las personas que él estima!» (Ester 6, 11)

  • En caballos del rey salieron presurosos los correos, conforme a la orden del rey y el decreto fue también publicado en la ciudad de Susa. (Ester 8, 14)

  • Mardoqueo salió del palacio real, vestido con un traje de rey, de púrpura violeta y lino blanco, con una gran corona de oro en su cabeza y un manto de seda y púrpura. Cuando el decreto fue publicado en Susa, la ciudad se estremeció de alegría. (Ester 8, 15)

  • En todas las provincias del imperio se juntaron los judíos de cada ciudad para perseguir a los que habían tratado de asesinarlos. Nadie pudo resistirles, pues el miedo a los judíos se había apoderado de todos. (Ester 9, 2)

  • Y como en cada generación o en cada familia, ciudad o provincia, estos días de Purim serían recordados y celebrados, (Ester 9, 27)

  • Cualquier ciudad o región que no obedeciere a estas instrucciones será sin compasión arrasada a sangre y fuego y, en adelante, no sólo los hombres, sino ni siquiera las fieras o los pájaros, podrán vivir en ella.» (Ester 16, 24)

  • En la ciudad gimen los moribundos, y los heridos piden socorro, pero Dios no atiende a sus súplicas. (Job 24, 12)

  • Si yo salía a la puerta que domina la ciudad y me sentaba en la plaza, (Job 29, 7)

  • El se ríe del tumulto de la ciudad y no escucha los gritos del arriero, (Job 39, 7)

  • Bendito sea el Señor, su gracia hizo maravillas para mí: Mi corazón es como una ciudad fuerte. (Salmos 31, 22)

  • Un río, sus brazos regocijan a la ciudad de Dios, santifica las moradas del Altísimo. (Salmos 46, 5)


"O Santo Rosário é a arma daqueles que querem vencer todas as batalhas." São Padre Pio de Pietrelcina