Encontrados 943 resultados para: Ciudad Fortificada
El profeta puso el cadáver sobre el burro y lo llevó a la ciudad, donde le hizo los funerales y lo sepultó. Dejó el cadáver en su propio sepulcro y lo lloraron según la costumbre: «Ay, hermano mío.» (1 Reyes 13, 30)
Pues él ha hablado de parte de Yavé contra el altar de Betel y contra todos los santuarios de las lomas que hay en la ciudad de Samaria. Y ciertamente se cumplirán sus palabras.» (1 Reyes 13, 32)
A los que mueran en la ciudad se los comerán los perros, a los que mueran en el campo se los comerán las aves. Palabra de Yavé. (1 Reyes 14, 11)
En cuanto a ti, esposa de Jeroboam, levántate y vuelve a casa; pero en el momento que entres en la ciudad, morirá tu hijo. (1 Reyes 14, 12)
Volvamos al reinado de Roboam, hijo de Salomón, en el país de Judá. Tenía cuarenta y dos años cuando comenzó a reinar y reinó diecisiete años en Jerusalén, la ciudad que había elegido Yavé entre todas las tribus de Israel para poner en ella su nombre. Su madre, Naamá, era amonita. (1 Reyes 14, 21)
Cuando murió Roboam, lo sepultaron en la ciudad de David y le sucedió su hijo Abías. (1 Reyes 14, 31)
Cuando murió, lo sepultaron en la ciudad de David y le sucedió su hijo Asá. (1 Reyes 15, 8)
Cuando murió, lo sepultaron en la ciudad de David, su antepasado, y le sucedió su hijo Josafat. (1 Reyes 15, 24)
Basá, hijo de Ajías, de la tribu de Isacar, conspiró contra él y lo mató en Guibetón de los filisteos, cuando Nadab y todo Israel estaban asediando esta ciudad. (1 Reyes 15, 27)
Basá, hijo de Ajías, comenzó a reinar sobre Israel en la ciudad de Tirsa el año tercero de Asá, rey de Judá. Reinó veinticuatro años, (1 Reyes 15, 33)
Los que de entre ellos mueran en la ciudad serán para los perros, y a los que mueran en el campo se los comerán las aves.» (1 Reyes 16, 4)
Elá, hijo de Basá, empezó a reinar en Israel, en la ciudad de Tirsa, el año veintiséis de Asá, rey de Judá. Reinó dos años. (1 Reyes 16, 8)