Mosaico decorativo

Encontrados 290 resultados para: Boca

  • Sopla una llamita, y el fuego arde; escúpela y se apaga: ¡ambas dependen de tu boca! (Sirácides (Eclesiástico) 28, 12)

  • para tus palabras necesitas una balanza y pesas. Colócale a tu boca puerta y candado, (Sirácides (Eclesiástico) 28, 25)

  • Es una triste vida ir de casa en casa; pues donde estés no te atreverás a abrir la boca. (Sirácides (Eclesiástico) 29, 24)

  • Dejar ofrendas de alimentos en las tumbas es presentar cosas buenas a una boca cerrada; (Sirácides (Eclesiástico) 30, 18)

  • Si estás sentado junto a una magnífica mesa, no te quedes con la boca abierta exclamando: "¡Qué abundancia!" (Sirácides (Eclesiástico) 31, 12)

  • Desde temprano se dedica a encontrar al Señor que lo creó, implora en presencia del Altísimo; abre su boca para orar y suplicar por sus pecados. (Sirácides (Eclesiástico) 39, 5)

  • A una palabra suya las aguas se detuvieron y se elevaron en un solo lugar; una palabra de su boca abrió el depósito de las aguas. (Sirácides (Eclesiástico) 39, 17)

  • La comida que se mendiga es dulce a la boca de un mal educado, pero le quemará las entrañas. (Sirácides (Eclesiástico) 40, 30)

  • tocó con él mi boca y dijo: «Mira, esto ha tocado tus labios, tu falta ha sido perdonada y tu pecado, borrado.» (Isaías 6, 7)

  • Por eso el Señor no tendrá compasión de sus jóvenes, y tratará sin piedad a sus huérfanos y viudas. Todo este pueblo es hipocrita y perverso, y no tienen en la boca más que estupideces. Ni con eso se le ha pasado el enojo, y su mano sigue amenazante. (Isaías 9, 18)

  • se encontrarán unos con otros. Abran el libro de Yavé y lean, ¡ven que no falta ninguno! Así es, pues su misma boca lo ha ordenado y su soplo los ha juntado. (Isaías 34, 16)

  • Por boca de tus mensajeros has insultado a Yavé; «Con mis innumerables carros -dijiste, he subido a las más altas montañas, en las faldas del Líbano. He cortado sus altos bosques de cedros y sus cipreses más hermosos, He llegado hasta su más remotos escondites, hasta sus frondosas selvas. (Isaías 37, 24)


"A mansidão reprime a ira." São Padre Pio de Pietrelcina