Encontrados 4099 resultados para: Alianza Con Dios
Esto no lo podía hacer la Ley, por cuanto la carne era débil y no le respondía. Dios entonces quiso que su propio Hijo llevara esa carne pecadora; lo envió para enfrentar al pecado, y condenó el pecado en esa carne. (Carta a los Romanos 8, 3)
Los proyectos de la carne están en contra de Dios, pues la carne no se somete a la ley de Dios, y ni siquiera puede someterse. (Carta a los Romanos 8, 7)
Por eso los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. (Carta a los Romanos 8, 8)
Ustedes ya no están en la carne, sino que viven en el espíritu, pues el Espíritu de Dios habita en ustedes. Si alguno no tuviera el Espíritu de Cristo, éste no le pertenecería. (Carta a los Romanos 8, 9)
Todos aquellos a los que guía el Espíritu de Dios son hijos e hijas de Dios. (Carta a los Romanos 8, 14)
El Espíritu asegura a nuestro espíritu que somos hijos de Dios. (Carta a los Romanos 8, 16)
Siendo hijos, son también herederos; la herencia de Dios será nuestra y la compartiremos con Cristo. Y si hemos sufrido con él, estaremos con él también en la Gloria. (Carta a los Romanos 8, 17)
Algo entretiene la inquietud del universo, y es la esperanza de que los hijos e hijas de Dios se muestren como son. (Carta a los Romanos 8, 19)
porque el mundo creado también dejará de trabajar para que sea destruido, y compartirá la libertad y la gloria de los hijos de Dios. (Carta a los Romanos 8, 21)
Y Aquel que penetra los secretos más íntimos entiende esas aspiraciones del Espíritu, pues el Espíritu quiere conseguir para los santos lo que es de Dios. (Carta a los Romanos 8, 27)
También sabemos que Dios dispone todas las cosas para bien de los que lo aman, a quienes él ha escogido y llamado. (Carta a los Romanos 8, 28)
¿Qué más podemos decir? Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros? (Carta a los Romanos 8, 31)