Encontrados 545 resultados para: ęNadie

  • Y a Sara le dijo: ¬ęLe he dado a tu hermano mil monedas de plata, que ser√°n para ti como un velo que tiendas ante los ojos de todos los que est√°n contigo, y as√≠ nadie pensar√° mal de ti.¬Ľ (G√©nesis 20, 16)

  • Se fue de all√≠ a otra parte y mand√≥ cavar otro pozo, y como esta vez nadie se pele√≥ por √©l, le puso el nombre de Rejobot, pues dijo: ¬ęPor fin Yav√© nos pone a nuestras anchas. Ahora s√≠ que podremos prosperar en esta tierra.¬Ľ (G√©nesis 26, 22)

  • Pero eres t√ļ quien me dijo: Te colmar√© de bienes y tu descendencia ser√° como la arena del mar, que nadie puede contar.¬Ľ (G√©nesis 32, 13)

  • luego levantaron el campamento. Un miedo sobrenatural se apoder√≥ de los habitantes de las ciudades vecinas, de tal manera que nadie se atrevi√≥ a perseguirlos. (G√©nesis 35, 5)

  • Dijo Fara√≥n a Jos√©: ¬ęHe tenido un sue√Īo, y nadie ha sido capaz de explicarlo, pero he o√≠do decir que a ti te basta con que te cuenten un sue√Īo para que t√ļ lo interpretes.¬Ľ (G√©nesis 41, 15)

  • Tan terrible ser√° la escasez que sobrevendr√°, que ya nadie volver√° a recordar los tiempos de abundancia. (G√©nesis 41, 31)

  • Dijo Fara√≥n a Jos√©: ¬ę¬°Yo soy Fara√≥n! Sin tu consentimiento, nadie mover√° mano o pie en Egipto.¬Ľ (G√©nesis 41, 44)

  • Mir√≥ a uno y otro lado, y como no viera a nadie, mat√≥ al egipcio y lo escondi√≥ en la arena. (Exodo 2, 12)

  • Fara√≥n respondi√≥: ¬ęMa√Īana.¬Ľ ¬ęBien -dijo Mois√©s-, lo har√© como t√ļ pides, para que sepas que no hay nadie como Yav√©, nuestro Dios. (Exodo 8, 6)

  • Porque esta vez enviar√© todas mis plagas sobre ti, tus servidores y tu pueblo, para que entiendas de una vez que no hay nadie como yo en toda la tierra. (Exodo 9, 14)

  • No pod√≠an verse unos a otros, ni nadie pudo moverse durante los tres d√≠as; pero hab√≠a luz para los hijos de Israel en todos sus poblados. (Exodo 10, 23)

  • Mois√©s les dijo: ¬ęQue nadie guarde nada para ma√Īana.¬Ľ (Exodo 16, 19)


‚ÄúO passado n√£o conta mais para o Senhor. O que conta √© o presente e estar atento e pronto para reparar o que foi feito.‚ÄĚ S√£o Padre Pio de Pietrelcina