Fondare 475 Risultati per: reino

  • Decía también: «¿Con qué compararemos el Reino de Dios o con qué parábola lo expondremos? (Marcos 4, 30)

  • Y le juró: «Te daré lo que me pidas, hasta la mitad de mi reino.» (Marcos 6, 23)

  • Les decía también: «Yo os aseguro que entre los aquí presentes hay algunos que no gustarán la muerte hasta que vean venir con poder el Reino de Dios.» (Marcos 9, 1)

  • Y si tu ojo te es ocasión de pecado, sácatelo. Más vale que entres con un solo ojo en el Reino de Dios que, con los dos ojos, ser arrojado a la gehenna, (Marcos 9, 47)

  • Mas Jesús, al ver esto, se enfadó y les dijo: «Dejad que los niños vengan a mí, no se lo impidáis, porque de los que son como éstos es el Reino de Dios. (Marcos 10, 14)

  • Yo os aseguro: el que no reciba el Reino de Dios como niño, no entrará en él.» (Marcos 10, 15)

  • Jesús, mirando a su alrededor, dice a sus discípulos: «¡Qué difícil es que los que tienen riquezas entren en el Reino de Dios!» (Marcos 10, 23)

  • Los discípulos quedaron sorprendidos al oírle estas palabras. Mas Jesús, tomando de nuevo la palabra, les dijo: «¡Hijos, qué difícil es entrar en el Reino de Dios! (Marcos 10, 24)

  • Es más fácil que un camello pase por el ojo de la aguja, que el que un rico entre en el Reino de Dios.» (Marcos 10, 25)

  • ¡Bendito el reino que viene, de nuestro padre David! ¡Hosanna en las alturas!» (Marcos 11, 10)

  • Y Jesús, viendo que le había contestado con sensatez, le dijo: «No estás lejos del Reino de Dios.» Y nadie más se atrevía ya a hacerle preguntas. (Marcos 12, 34)

  • Pues se levantará nación contra nación y reino contra reino. Habrá terremotos en diversos lugares, habrá hambre: esto será el comienzo de los dolores de alumbramiento. (Marcos 13, 8)


“O amor tudo esquece, tudo perdoa, sem reservas.” São Padre Pio de Pietrelcina