Talált 677 Eredmények: mano

  • el juramento del Señor decidirá entre las dos partes; si no ha puesto la mano sobre los bienes de su prójimo, el dueño del animal aceptará el juramento y el otro no pagará nada. (Exodo 22, 10)

  • No extendió su mano contra aquellos elegidos de Israel; y ellos vieron a Dios, comieron y bebieron. (Exodo 24, 11)

  • Moisés aplacó al Señor, su Dios, diciendo: "¿Por qué, oh Señor, se ha de encender tu ira contra tu pueblo, al que sacaste de Egipto con gran fuerza y con mano poderosa? (Exodo 32, 11)

  • Cuando esté mi gloria al pasar, te meteré en la hendidura de la roca y te cubriré con mi mano hasta que yo haya pasado. (Exodo 33, 22)

  • Luego retiraré mi mano y me verás de espaldas, mas mi rostro no puede verse". (Exodo 33, 23)

  • Pondrá su mano sobre la cabeza de la víctima, para que sea aceptada como expiación en favor suyo. (Levítico 1, 4)

  • Pondrá la mano sobre la cabeza de la víctima y la inmolará a la entrada de la tienda de la reunión. Los hijos de Aarón, los sacerdotes, derramarán la sangre en torno al altar. (Levítico 3, 2)

  • pondrá la mano sobre la cabeza de la víctima, la inmolará delante de la tienda de la reunión y los hijos de Aarón derramarán la sangre en torno del altar. (Levítico 3, 8)

  • pondrá la mano sobre su cabeza, la inmolará delante de la tienda de la reunión y los hijos de Aarón derramarán la sangre en torno del altar. (Levítico 3, 13)

  • Llevará el novillo delante del Señor a la entrada de la tienda de la reunión, le pondrá la mano sobre la cabeza y lo inmolará delante del Señor. (Levítico 4, 4)

  • Pondrá su mano sobre la cabeza del macho cabrío y lo inmolará en el lugar donde se inmolan los holocaustos delante del Señor. Es un sacrificio por el pecado. (Levítico 4, 24)

  • Pondrá su mano sobre la cabeza de la víctima y la inmolará en el lugar donde se inmolan los holocaustos. (Levítico 4, 29)


“Não se desencoraje se você precisa trabalhar muito para colher pouco. Se você pensasse em quanto uma só alma custou a Jesus, você nunca reclamaria!” São Padre Pio de Pietrelcina