Talált 720 Eredmények: ley

  • Será para vosotros día de descanso sabático y día de ayuno. Es ley perpetua. (Levítico 16, 31)

  • Será para vosotros ley perpetua; una vez al año se hará sobre los israelitas el rito de absolución por todos sus pecados". Se hizo lo que el Señor había ordenado a Moisés. (Levítico 16, 34)

  • No ofrecerá más sus sacrificios a los sátiros, ante los que solían prostituirse; ésta será ley perpetua para ellos y para sus descendientes. (Levítico 17, 7)

  • Practicaréis mis mandamientos y cumpliréis mis leyes; os conduciréis de acuerdo con ellas: yo, el Señor, vuestro Dios. (Levítico 18, 4)

  • Observaréis mis preceptos y mis leyes, pues el que los cumpla encontrará la vida en ellos: yo, el Señor. (Levítico 18, 5)

  • Guardad mis leyes y mis mandamientos, no cometáis ninguna de estas infamias, ni el indígena, ni el extranjero residente. (Levítico 18, 26)

  • Observad las leyes. No cruzarás en tu ganado las bestias de diversa especie, ni sembrarás en tu campo dos especies de grano diferentes ni llevarás sobre ti un vestido con dos clases de tejido. (Levítico 19, 19)

  • Guardad todas mis leyes y preceptos y ponedlos en práctica: yo, el Señor". (Levítico 19, 37)

  • "Guardad todas mis leyes, todas mis prescripciones y ponedlas en práctica, de manera que no os veáis vomitados por la tierra a la que yo os llevo para que habitéis en ella. (Levítico 20, 22)

  • No comeréis pan, espigas tostadas o granos triturados hasta ese día, en que presentéis la ofrenda a vuestro Dios. Es ley perpetua para vuestras generaciones dondequiera que viváis". (Levítico 23, 14)

  • Aquel mismo día celebraréis asamblea santa y no haréis trabajo alguno. Es ley perpetua para vuestras generaciones dondequiera que viváis. (Levítico 23, 21)

  • No haréis trabajo alguno. Es ley perpetua para vuestras generaciones dondequiera que viváis. (Levítico 23, 31)


“A sua função é tirar e transportar as pedras, e arrancar os espinhos. Jesus é quem semeia, planta, cultiva e rega. Mas seu trabalho também é obra de Jesus. Sem Ele você nada pode fazer.” São Padre Pio de Pietrelcina