pronańĎen 281 Rezultati za: ŅAcaso

  • S√≠, mi casa est√° firme junto a Dios, porque √©l estableci√≥ por m√≠ una alianza eterna, bien estipulada y garantida. ¬ŅAcaso √©l no hace germinar lo que me da la victoria y lo que cumple mis deseos? (II Samuel 23, 5)

  • el rey mand√≥ llamar a Semei y le dijo: "¬ŅAcaso no te hice jurar por el Se√Īor, advirti√©ndote expresamente que apenas salieras y fueras a cualquier parte podr√≠as estar seguro de que morir√≠as sin remedio? Y t√ļ me respondiste: Est√° bien, me doy por enterado. (I Reyes 2, 42)

  • ¬ŅAcaso no te han contado lo que hice cuando Jezabel mataba a los profetas del Se√Īor, c√≥mo ocult√© a cien de ellos en dos cuevas, cincuenta en cada una, y los prove√≠ de pan y agua? (I Reyes 18, 13)

  • Pero el √Āngel del Se√Īor dijo a El√≠as, el tisbita: "Sube al encuentro de los mensajeros del rey de Samar√≠a, y diles: ¬ŅAcaso no hay Dios en Israel, para que ustedes vayan a consultar a Baal Zebub, el dios de Ecr√≥n? (II Reyes 1, 3)

  • Ellos le dijeron: "Un hombre nos sali√≥ al encuentro y nos dijo: Vuelvan a ver al rey que los ha enviado y d√≠ganle: As√≠ habla el Se√Īor: ¬ŅAcaso no hay Dios en Israel, para que t√ļ mandes a consultar a Baal Zebub, el dios de Ecr√≥n? Por eso, no te levantar√°s del lecho en el que te has acostado, porque morir√°s irremediablemente". (II Reyes 1, 6)

  • Apenas el rey de Israel ley√≥ la carta, rasg√≥ sus vestiduras y dijo: "¬ŅAcaso yo soy Dios, capaz de hacer morir y vivir, para que este me mande librar a un hombre de su enfermedad? F√≠jense bien y ver√°n que √©l est√° buscando un pretexto contra m√≠". (II Reyes 5, 7)

  • ¬ŅAcaso los r√≠os de Damasco, el Aban√° y el Parpar, no valen m√°s que todas las aguas de Israel? ¬ŅNo pod√≠a yo ba√Īarme en ellos y quedar limpio?". Y dando media vuelta, se fue muy enojado. (II Reyes 5, 12)

  • √Čl replic√≥: "No los mates. ¬ŅAcaso haces morir a todos los que tu espada y tu arco han tomado prisioneros? S√≠rveles pan y agua; que coman y beban y despu√©s se vayan con su se√Īor. (II Reyes 6, 22)

  • Eliseo estaba sentado en su casa, y los ancianos estaban sentados con √©l. El rey le envi√≥ a uno de sus hombres; pero antes que llegara el mensajero, Eliseo dijo a los ancianos: "¬ŅHan visto que este hijo de asesino env√≠a a un hombre a cortarme la cabeza? Est√©n atentos, y cuando llegue el mensajero, emp√ļjenlo con la puerta y atr√°nquenla bien. ¬ŅAcaso no se oyen los pasos de su se√Īor que viene detr√°s de √©l?". (II Reyes 6, 32)

  • Seguramente, t√ļ me dir√°s: ‚ÄėNosotros confiamos en el Se√Īor, nuestro Dios‚Äô. Pero ¬Ņno fue acaso Ezequ√≠as el que suprimi√≥ todos los lugares altos y los altares dedicados a √©l, diciendo a la gente de Jud√° y de Jerusal√©n: ‚ÄėS√≥lo delante de este altar, en Jerusal√©n, ustedes deber√°n postrarse‚Äô? (II Reyes 18, 22)

  • ¬ŅAcaso he venido a arrasar este pa√≠s sin el consentimiento del Se√Īor? Fue el Se√Īor quien me dijo: ¬°Sube contra ese pa√≠s y arr√°salo!". (II Reyes 18, 25)

  • Pero el copero mayor les replic√≥: "¬ŅAcaso mi se√Īor me envi√≥ a decir estas cosas a tu se√Īor y a ti? ¬ŅNo est√°n dirigidas a esos hombres apostados sobre la muralla, que tendr√°n que comer sus excrementos y beber su orina, igual que ustedes?". (II Reyes 18, 27)


‚ÄúPadre Pio disse a um filho espiritual: Trabalhe! Ele perguntou: No que devo trabalhar, Padre? Ele respondeu: Em amar sempre mais a Jesus!‚ÄĚ S√£o Padre Pio de Pietrelcina