Löydetty 916 Tulokset: ante

  • El Señor Dios formó de la tierra todos los animales del campo y todas las aves del cielo y los llevó ante el hombre para ver cómo los llamaba, ya que el nombre que él les diera, ése sería su nombre. (Génesis 2, 19)

  • ¿No tienes toda la tierra ante ti? Sepárate de mí. Si tú vas hacia la izquierda, yo iré hacia la derecha; y si tú tomas la derecha, yo iré hacia la izquierda". (Génesis 13, 9)

  • El Señor se apareció a Abrahán junto al encinar de Mambré, cuando estaba sentado ante su tienda en pleno calor del día. (Génesis 18, 1)

  • Abrahán replicó: "Soy en verdad muy atrevido insistiendo ante mi Dios, yo, que soy polvo y ceniza. (Génesis 18, 27)

  • Abrahán dijo: "Soy muy atrevido insistiendo ante mi Señor: A lo mejor sólo hay veinte". Y respondió: "No la destruiré en consideración a esos veinte". (Génesis 18, 31)

  • y dejaron ciegos a los hombres que estaban ante la puerta, desde el más joven hasta el más anciano, de tal modo que no pudieron encontrar la puerta. (Génesis 19, 11)

  • pues hemos venido aquí para destruir este lugar porque las quejas contra él ante el Señor son muy grandes, y el Señor nos ha enviado para destruirlo". (Génesis 19, 13)

  • A Sara le dijo: "Mira, yo he dado mil monedas de plata a tu hermano; esto será para ti como una venda sobre los ojos de todos los que están contigo y ante cualquiera, y tú serás enteramente justificada". (Génesis 20, 16)

  • y les habló de esta manera: "Si estáis de acuerdo en que yo sepulte a mi difunta, escuchadme: interceded por mí ante Efrón, el hijo de Sójar, (Génesis 23, 8)

  • Efrón, que estaba entre los hititas, respondió a Abrahán en presencia de los hititas y ante todos los que entraban por la puerta de la ciudad: (Génesis 23, 10)

  • Entonces Abrahán se inclinó ante el pueblo del país, (Génesis 23, 12)

  • Al oír estas palabras, el criado de Abrahán se postró en tierra ante el Señor. (Génesis 24, 52)


“Não se desencoraje se você precisa trabalhar muito para colher pouco. Se você pensasse em quanto uma só alma custou a Jesus, você nunca reclamaria!” São Padre Pio de Pietrelcina