Gefunden 559 Ergebnisse für: muerte

  • Entonces los jefes de los sacerdotes pensaron en dar muerte también a Lázaro, (Evangelio según San Juan 12, 10)

  • Pilato les dijo: «Tómenlo y júzguenlo según su ley.» Los judíos contestaron: «Nosotros no tenemos la facultad para aplicar la pena de muerte.» (Evangelio según San Juan 18, 31)

  • Con esto se iba a cumplir la palabra de Jesús dando a entender qué tipo de muerte iba a sufrir. (Evangelio según San Juan 18, 32)

  • Pero Dios lo libró de los dolores de la muerte y lo resucitó, pues no era posible que quedase bajo el poder de la muerte. (Hecho de los Apóstoles 2, 24)

  • «Les habíamos advertido y prohibido enseñar en nombre de ése. Pero ahora en Jerusalén no se oye más que la predicación de ustedes, y quieren echarnos la culpa por la muerte de ese hombre.» (Hecho de los Apóstoles 5, 28)

  • El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien ustedes dieron muerte colgándolo de un madero. (Hecho de los Apóstoles 5, 30)

  • Entonces abandonó el país de los caldeos y se estableció en Jarán. Después de la muerte de su padre, Dios hizo que se trasladara a este país en que ustedes habitan ahora. (Hecho de los Apóstoles 7, 4)

  • Saulo no desistía de su rabia, proyectando violencias y muerte contra los discípulos del Señor. Se presentó al sumo sacerdote (Hecho de los Apóstoles 9, 1)

  • Los que lo oían quedaban maravillados y decían: «¡Y pensar que en Jerusalén perseguía a muerte a los que invocaban este Nombre! Pero, ¿no ha venido aquí para encadenarlos y llevarlos ante los jefes de los sacerdotes? (Hecho de los Apóstoles 9, 21)

  • Aunque no encontraron en él ningún motivo para condenarlo a muerte, pidieron a Pilato que fuera ejecutado. (Hecho de los Apóstoles 13, 28)

  • Dios lo resucitó de entre los muertos, y no volverá a conocer muerte ni corrupción. Pues así lo dijo: Les daré las cosas santas, las realidades verdaderas que reservaba para David. (Hecho de los Apóstoles 13, 34)

  • Así que perseguí a muerte a este camino e hice encadenar y meter en la cárcel a hombres y mujeres; (Hecho de los Apóstoles 22, 4)


“No tumulto das paixões terrenas e das adversidades, surge a grande esperança da misericórdia inexorável de Deus. Corramos confiantes ao tribunal da penitência onde Ele, com ansiedade paterna, espera-nos a todo instante.” São Padre Pio de Pietrelcina