Gefunden 98 Ergebnisse für: esperanza

  • Pero no se rebelen contra Yavé! No teman a la población de esa tierra, porque nos la serviremos en bandeja. No tienen esperanza porque Yavé está con nosotros. No les tenga miedo". (Números 14, 9)

  • Les repito, regresen a sus hogares, pues yo soy ya vieja para casarme de nuevo. Y aunque tuviera la remota esperanza de casarme esta misma noche y de tener hijos, (Rut 1, 12)

  • Porque somos forasteros y huéspedes delante de ti como todos nuestros padres; nuestros días sobre la tierra pasan como sombras y no hay esperanza. (1 Crónicas 29, 15)

  • Nos hemos portado mal con nuestro Dios, al casarnos con mujeres extranjeras de entre los pueblos de este país, pero Israel no queda por esto sin esperanza. (Esdras 10, 3)

  • En cambio, nosotros no reconocemos a otro Dios fuera de él, y en esto radica nuestra esperanza de que no nos mirará con indiferencia, ni a nosotros, ni a ninguno de nuestra raza. (Judit 8, 20)

  • El castigo nos alcanzará en medio de las naciones en que estemos como esclavos, y seremos maltratados por nuestros patrones. No habrá esperanza de que nuestra esclavitud se cambie en una suerte más feliz, sino que el Señor, nuestro Dios, la convertirá en deshonra. (Judit 8, 23)

  • Así el débil renace a la esperanza, y la injusticia tiene que callar. (Job 5, 16)

  • pero su esperanza ha sido en vano, al llegar no saben qué hacer. (Job 6, 20)

  • Vivirás seguro, lleno de esperanza, serás protegido y te acostarás tranquilo. (Job 11, 18)

  • En cambiose nublará la vista de los malvados, y no tendrán posibilidad alguna de escapar; su única esperanza es la muerte.» (Job 11, 20)

  • El árbol tiene una esperanza: pues, si es cortado, aún pueden salirle renuevos, que seguirán brotando. (Job 14, 7)

  • las aguas desgastan las piedras y las lluvias se llevan la tierra, -asimismo le quitas al hombre su esperanza. (Job 14, 19)


“Nunca vá se deitar sem antes examinar a sua consciência sobre o dia que passou. Enderece todos os seus pensamentos a Deus, consagre-lhe todo o seu ser e também todos os seus irmãos. Ofereça à glória de Deus o repouso que você vai iniciar e não esqueça do seu Anjo da Guarda que está sempre com você.” São Padre Pio de Pietrelcina