Encontrados 602 resultados para: sino

  • Entonces el Señor le dirigió la palabra y le dijo: "No, no será ése tu heredero, sino uno salido de tus entrañas". (Génesis 15, 4)

  • No te llamarás Abrán, sino Abrahán, porque yo te constituyo padre de una multitud de pueblos. (Génesis 17, 5)

  • Júrame aquí, por Dios, que no me engañarás a mí, ni a mis hijos, ni a mis parientes, sino que tendrás conmigo y con el país que te hospedó la misma benevolencia que yo he tenido contigo". (Génesis 21, 23)

  • sino que irás a mi tierra, adonde están los míos, a tomar una mujer para mi hijo Isaac". (Génesis 24, 4)

  • sino que irás a la casa de mi padre, a mi familia, y de allí tomarás mujer para mi hijo. (Génesis 24, 38)

  • Jura que no nos harás daño, como nosotros no te hemos tocado y no te hemos hecho sino bien dejándote ir en paz. Tú eres ahora el bendito del Señor". (Génesis 26, 29)

  • Y el hombre añadió: "Tu nombre no será ya Jacob, sino Israel, porque te has peleado con Dios y con los hombres y has vencido". (Génesis 32, 29)

  • Pero el primer copero no se volvió a acordar de José, sino que se olvidó de él. (Génesis 40, 23)

  • Pero a la vuelta traedme a vuestro hermano menor; así sabré que no sois espías, sino hombres de bien. Luego devolveré a vuestro hermano y podréis comerciar en este país". (Génesis 42, 34)

  • No fuisteis vosotros los que me enviasteis aquí, sino Dios. Él me ha hecho padre del Faraón y señor de toda su casa, gobernador de todo el país de Egipto. (Génesis 45, 8)

  • Pasado aquel año, volvieron al año siguiente y le dijeron: "No podemos ocultar a nuestro señor que se nos ha acabado el dinero; también el ganado es ya de nuestro señor y ahora no nos queda para nuestro señor sino nuestro cuerpo y nuestras tierras. (Génesis 47, 18)

  • Pero las parteras temieron a Dios y no hicieron lo que les había mandado el rey de Egipto, sino que dejaban vivir también a los niños. (Exodo 1, 17)

“Todas as pessoas que escolhem a melhor parte (viver em Cristo) devem passar pelas dores de Cristo; algumas mais, algumas menos…” São Padre Pio de Pietrelcina