Encontrados 24 resultados para: Jonás

  • Él restableció las fronteras de Israel desde la entrada de Jamat hasta el mar de la Arabá, según el oráculo del Señor, Dios de Israel, pronunciado por medio de su siervo, el profeta Jonás, hijo de Amitay, que era de Gat Jéfer. (II Reyes 14, 25)

  • El Señor dijo a Jonás, hijo de Amitay: (Jonás 1, 1)

  • Jonás partió, pero para huir a Tarsis, lejos del Señor. Llegó a Jafa, donde encontró una nave que se dirigía a Tarsis; pagó su pasaje y se embarcó para ir con ellos a Tarsis, huyendo de la presencia del Señor. (Jonás 1, 3)

  • Los marineros, aterrados, comenzaron a invocar cada uno a su dios; luego echaron al mar la carga para aligerar el peso. Jonás, mientras tanto, que había bajado al fondo de la nave, se había acostado y dormía profundamente. (Jonás 1, 5)

  • Luego los marineros se dijeron unos a otros: "Echemos suertes para saber quién es la causa de esta desgracia". Echaron suertes, y la suerte cayó en Jonás. (Jonás 1, 7)

  • Luego agarraron a Jonás y lo tiraron al mar, y el mar se calmó. (Jonás 1, 15)

  • El Señor hizo que un gran pez tragase a Jonás, y Jonás estuvo en el vientre del pez tres días y tres noches. (Jonás 2, 1)

  • Desde el vientre del pez Jonás oró al Señor así: (Jonás 2, 2)

  • El Señor dio orden al pez, el cual vomitó a Jonás en la playa. (Jonás 2, 11)

  • De nuevo el Señor dijo a Jonás: (Jonás 3, 1)

  • Jonás se puso en marcha y se dirigió a Nínive, conforme a la orden del Señor. Nínive era una ciudad extraordinariamente grande; para recorrerla hacían falta tres días. (Jonás 3, 3)

  • Jonás entró en la ciudad, caminando durante una jornada y predicando así: "Dentro de cuarenta días Nínive será destruida". (Jonás 3, 4)


“Seja grato e beije docemente a mão de Deus. É sempre a mão de um pai que pune porque lhe quer bem” São Padre Pio de Pietrelcina