Encontrados 140 resultados para: temor

  • La riqueza y la fuerza realzan el corazón, pero más que las dos, el temor del Señor. En el temor del Señor no existe mengua, con él no hay ya por qué buscar ayuda. (Eclesiástico 40, 26)

  • El temor del Señor como un paraíso de bendición, protege él más que toda gloria. (Eclesiástico 40, 27)

  • Le hizo en gloria comparable a los santos, le engrandeció para temor de los enemigos. (Eclesiástico 45, 2)

  • Pinjás, hijo de Eleazar, tercero en gloria, porque fue celoso del temor del Señor, y se mantuvo firme en la revuelta del pueblo por la energía de su alma resuelta, y obtuvo así el perdón para Israel. (Eclesiástico 45, 23)

  • y en ninguno de los montes que se desbrozan con la azada se podrá entrar por temor de las zarzas y abrojos; será dehesa de bueyes y pastizal de ovejas.» (Isaías 7, 25)

  • A Yahveh Sebaot, a ése tened por santo, sea él vuestro temor y él vuestro temblor. (Isaías 8, 13)

  • Reposará sobre él el espíritu de Yahveh: espíritu de sabiduría e inteligencia, espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de ciencia y temor de Yahveh. (Isaías 11, 2)

  • Y le inspirará en el temor de Yahveh. No juzgará por las apariencias, ni sentenciará de oídas. (Isaías 11, 3)

  • Dice el Señor: Por cuanto ese pueblo se me ha allegado con su boca, y me han honrado con sus labios, mientras que su corazón está lejos de mí, y el temor que me tiene son preceptos enseñados por hombres, (Isaías 29, 13)

  • Sean tus días estables; la riqueza que salva son la sabiduría y la ciencia, el temor de Yahveh sea tu tesoro. (Isaías 33, 6)

  • ¿Por qué nos dejaste errar, Yahveh, fuera de tus caminos, endurecerse nuestros corazones lejos de tu temor? Vuélvete, por amor de tus siervos, por las tribus de tu heredad. (Isaías 63, 17)

  • Les pactaré alianza eterna - que no revocaré después de ellos - de hacerles bien, y pondré mi temor en sus corazones, de modo que no se aparten de junto a mí; (Jeremías 32, 40)


O Pai celeste está sempre disposto a contentá-lo em tudo o que for para o seu bem”. São Padre Pio de Pietrelcina