Encontrados 338 resultados para: jefes

  • Estos son los hijos de Ismael: doce jefes de otras tantas tribus, que dieron sus nombres al lugar donde habitaron y a sus respectivos campamentos. (Génesis 25, 16)

  • Los jefes de las familias de Israel fueron los siguientes: Los hijos de Rubén, el primogénito de Israel, fueron Henoc, Palú, Jesrón y Carmí. Estos son los clanes de Rubén. (Exodo 6, 14)

  • Eleazar, hijo de Aarón, se casó con una de las hijas de Putiel, que fue madre de Pinjás. Estos son los jefes de las familias levíticas, con sus respectivos clanes. (Exodo 6, 25)

  • cunde el pánico entre los jefes de Edóm, un temblor sacude a los príncipes de Moab, desfallecen todos los habitantes de Canaán. (Exodo 15, 15)

  • Como la ración de alimento que recogieron el sexto día de la semana resultó ser el doble de la habitual -dos medidas de cuatro litros por persona- todos los jefes de la comunidad fueron a informar a Moisés. (Exodo 16, 22)

  • Pero además tienes que elegir, entre todo el pueblo, a algunos hombres capaces, temerosos de Dios, dignos de confianza e insobornables, para constituirlos jefes del pueblo: jefes de mil, de cien, de cincuenta y de diez personas. (Exodo 18, 21)

  • Entre todos los israelitas, eligió a algunas personas capaces, y las puso como jefes del pueblo: jefes de mil, de cien, de cincuenta y de diez personas, (Exodo 18, 25)

  • Pero Moisés los llamó; entonces se acercaron Aarón y todos los jefes de la comunidad, y él les habló. (Exodo 34, 31)

  • Estos eran los representantes de la comunidad, los jefes de las tribus de sus antepasados, los jefes de los clanes de Israel. (Números 1, 16)

  • Estos fueron los registrados por Moisés y Aarón, y por los jefes de Israel, que eran doce, uno por cada casa paterna. (Números 1, 44)

  • De esta manera, Moisés, Aarón y los jefes de la comunidad hicieron el censo de los quehatitas, por clanes y por familias, (Números 4, 34)

  • Todos los levitas que Moisés, Aarón y los jefes de Israel registraron por clanes y por familias (Números 4, 46)


“É preciso amar, amar e nada mais”. São Padre Pio de Pietrelcina